MORELIA, Mich., 8 de mayo de 2021.- Personas que viven privadas de la libertad, sentenciados o procesados, iniciaron el consumo del alcohol, tabaco y otras sustancias adictivas en la adolescencia, entre los 15 y 18 años. 

La reciente encuesta levantada entre la población interna en penales de la entidad desveló que el primer consumo de bebidas embriagantes aconteció antes de los 18 años, mientras que otras sustancias ilegales, como la marihuana y las metanfetaminas variaron de los 15 a los 17 años. 

Los círculos a través de los cuales accedieron a las sustancias adictivas fue a través de sus amigos, así como por iniciativa propia. 

El consumo de estas sustancias también pudieron haber influido o estar directamente relacionado con la comisión de los delitos, el grupo mayor, 10.78 por ciento, reconocieron haber consumido la droga cristal, seguido por alcohol, tabaco y mariguana. 

No obstante el problema de las adicciones, más del 92 por ciento no recibió atención psicológica, además de haber referido sufrir violencia física y psicológica como método correctivo por parte de sus padres, abuelos y hermanos, responsables de su desarrollo.