MORELIA, Mich., 28 de octubre de 2020.- En el marco de la inauguración del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), el director Alejandro González Iñárritu se refirió, sin mencionarlo, al tema de la desaparición de los fideicomisos federales. Hizo una comparación del guión de Los olvidados con la situación actual, y dijo que por muy bueno que sea el guión, si hay un mal director, la película es mala.

El cine es un arte que necesita dinero, dijo a los presentes en la inauguración; “es caro en ocasiones, y a veces muy caro”, expuso, más costoso a diferencia de otras artes; “se necesita de ese apoyo para no quedar en manos de los mercados internacionales, y que haya también una reflexión en cuanto a este apoyo”, dijo e indicó que se ha discutido mucho al respecto de lo que se está jugando hoy en día.

Nadie va a poder jamás estar en contra de apoyar a los que menos tienen, expresó frente al micrófono y a través de las redes sociales que transmitían en vivo; “creo que es importantísimo que los olvidados sean recordados, sean rescatados y apoyados y sean los que primero reciban, y los que realmente sean considerados; nadie podría estar en contra de esa historia, de ese guión”, señaló el director en referencia a la película Los olvidados de Luis Buñuel.

Y en ese sentido, dijo que como en el guión de Los olvidados, se sabe que es perfecto, pero debe de estar muy bien ejecutado; “por muy bueno que sea el guión, con un mal director es una mala película”, expresó.

Dijo que también el concepto de pobreza se tiene que replantear a otras áreas, ya que no solamente está la pobreza económica, sino también hay pobreza intelectual, cultural y espiritual, todas ellas son el origen de la pobreza económica y si no se detienen en este país, se va a complicar más la situación.

Es innegable que el cine es una las grandes expresiones mundiales, personales e industriales, dijo, porque la fuerza que tiene hoy es un gran aliado para expresar cosas en el país y reflejarnos; “un país sin cine, es un país ciego, no apoyarlo es no apoyar la causa de una pobreza económica que nadie quiere”, dijo e insistió en redefinir la pobreza, “no podemos permitir que haya pobreza cultural, científica, intelectual, espiritual, tenemos que enriquecer eso, porque eso es lo que va a prevenir la pobreza y la desigualdad”, aseguró, y dijo que hay muchos ricos y muchos pobres, y pobres intelectualmente, culturalmente y en todos los sentidos, que generan la pobreza económica.

El cine, la literatura y el arte han sido la dieta en esta pandemia, dijo, y cuestionó sobre qué se haría sin esto; no solamente nos alimentamos del cine, es una fuerza poderosísima, no solo como una industria, porque lo es, dijo, ya que en 1999, cuando hicieron Amores perros, solo había siete películas, y hoy entraron 700 al festival.

Es una industria que se ha multiplicado, reiteró, “pero no me gusta hablar de el cine como una industria económica, que lo es, ya que que le da de comer a decenas de cientos de miles de familias, pero también nos da de comer en todos los aspectos; hay una cantidad importante de cineastas mexicanos que están haciendo cosas extraordinarias”, aseguró, y dijo que no se puede desinflar eso.

Se ha hablado ya públicamente, dijo, y es algo que él ha apoyado; “que se tenga que corregir lo que se corrija, no tengo toda la información para poder saber qué está bien o está mal, pero sí sé que está bien por el resultado, y las cosas se deben de corregir pero no destruir, definitivamente. Es un guión yo lo apoyo, pero también creo que tenemos que tener mucho cuidado en cómo ejecutarlo “, expresó.