MORELIA, Mich., 22 de junio de 2020.- Desde esta parte de la sierra, a casi 2 mil metros de altura sobre el nivel del mar, se domina uno de los majestuosos paisajes del oriente michoacano, regalo de la naturaleza; pero a la vez, su altitud y distancia alejó por muchos años a los habitantes de El Espinal, de servicios básicos de calidad, como el de la salud.

Por más de 25 años, padecieron la epidemia del olvido de los gobiernos en turno que, con dificultades, llevaban solo algunas obras hasta Jungapeo, la cabecera municipal.

De ahí en adelante, sierra adentro, el desarrollo ya no se internaba.


Por eso, el pasado fin de semana fue para las familias de esta comunidad una fecha histórica: entró en operaciones el nuevo Centro de Salud, equipado, moderno y situado hasta allá, en la punta del cerro, donde se necesita.

“Ahora ya contamos con servicios médicos en buenas condiciones, y lo mejor: aquí mismo, en el lugar que vivimos. Ya no tendremos que trasladarnos tan lejos para ir al doctor”, expresó Termina González Carrasco, quien vive en El Espinal, de escasos 100 habitantes y poco más de dos docenas de casas.

A esta mujer y a los demás habitantes, desplazarse hasta Jungapeo implica un recorrido de al menos 20 kilómetros que, en medio de la nada y los serpenteados caminos -partes en brecha y partes en asfalto-, alargan el trayecto por casi una hora.

Una hora que podía ser la diferencia entre la vida y la muerte cuando se habla de enfermedades.

Y eso lo saben no solo sus habitantes, sino también los de otras comunidades vecinas que serán alcanzadas por el beneficio de tener médicos, enfermeras y medicinas prácticamente a la mano.

“Las instalaciones quedaron muy bonitas. Es reconfortante ver que hay un compromiso del Gobernador con las personas que vivimos en comunidades alejadas como la nuestra. Siempre le agradeceremos”, dijo Humberto Orozco, encargado del orden de Pueblo Viejo.

Son las 13:00 horas, en sábado, y la gente ya está congregada -atendiendo las medidas de sana distancia- en torno al complejo que sustituye al viejo Centro de Salud, mientras esperan el arribo del Gobernador Silvano Aureoles.

El lugar cuenta con residencia médica, almacén, área de observación, archivo, farmacia, consultorio, sanitarios, central de enfermeras, sala de espera, aseo, esterilización y área séptica.

También tiene área de curaciones y usos múltiples, hidratación oral, inmunizaciones,m y estimulación temprana, todo concentrado en un mismo espacio, funcional y sofisticado, el cual requirió una inversión de 13 millones de pesos.

Ahí, en la parte más alta, el mandatario estatal, acompañado de la secretaria de Salud, Diana Carpio Ríos, destacó la importancia de contar con una red de unidades de salud en óptimas condiciones.

“Este tipo de obras cobran mayor relevancia ante la crisis sanitaria que enfrenta el país por el COVID-19 y que en Michoacán se le ha podido hacer frente, gracias al objetivo principal que nos planteamos en el Gobierno del Estado, de invertir todo lo necesario para rescatar las unidades de salud”, destacó.

El mandatario habló de los 430 Centros de Salud y 27 Hospitales que ha sido dignificados en los últimos cinco años, con mejor infraestructura y bien equipados para ofrecer un servicio de calidad.

“La salud es los más importante; los trabajos que hemos realizado nos ha permitido ser de los estados que mejor estamos manejando la crisis”, agregó.

Para entonces, ya había en el lugar representantes de otros pueblos en condición similar a El Espinal: El Barro, Las Guásimas, El Carrizal y La Yerbabuena, que ahora tienen una oportunidad para acceder a los servicios de salud, en mucho menos tiempo.

No importa que su vida transcurra hasta allá, en la punta del cerro.

A su modo y alcance buscan progresar, y ahora tienen un motivo más: el bello paisaje del que son dueños, se decora con una obra esperada por décadas.