MORELIA, Mich., 7 de abril de 2021 – Hacer jabones de manera tradicional es una mera forma de hacer alquimia; la mezcla de ingredientes, la paciencia, el descubrir algo nuevo, todo ello le ayudó a Amauri Guzmán, quien ha aprendido el oficio debido a la lectura, sin embargo reconoce que su carrera como químico farmacobiólogo algo le ha ayudado.

Casi siete años tiene de experiencia haciendo jabones. En aquel entonces tuvo que recurrir a libros porque no había nada de tutoriales en YouTube. Era, aparte de estar leyendo e investigando archivos, experimentar a base de errores, buscando las cantidades correctas; echando a perder jabones debió llevarle unos tres o cuatro años, confiesa.

Cuenta que la idea de hacer jabones surgió de pronto, una vez que estaba en la facultad y no tenía nada qué hacer, por lo que buscó una actividad para vacaciones, “me acerqué con una maestra y estaban estos proyectos: ‘¿cuál te interesa?’, le dije: ‘vamos a elaborar algo, vamos a ver qué sale’, y entre sus proyectos estaba la elaboración de jabón”.

Después, unos tres años más tarde, fue que empezó a comercializarlo. Una vez subió su redes sociales un jabón terminado, alguien lo compartió y la gente le empezó a preguntar si los vendía, y salieron pedidos de 20 o 30 jabones para eventos, después mucha gente le empezó a pedir algunas combinaciones y así surgió la marca: Kuluha.

Amaury reconoce que la carrera de químico farmacobiólogo que ha estudiado, le da un poco de más noción, pero atribuye el trabajo de la creación de sus jabones a la dedicación que le ha puesto, a la lectura constante y a la investigación, a la prueba y error sobre sus productos.

El mes más bueno en la venta de jabones, dice, ha sido uno donde vendió entre 300 y 500. Señala que ha mandado jabones a Los Ángeles, Chicago, Guatemala, Honduras, y a otros estados de la República, dice que la mayoría de sus clientes es de fuera del país o de otras entidades, pero no de Morelia.

Para hacer la mezcla de productos, tarda aproximadamente una hora, señala Amauri, sin embargo, los jabones deben quedar en reposo en un molde durante 24 horas, para después cortarse en una guillotina especial.

Ha buscado que se genera una marca con Kaluha, y es por ello que ha trabajado una identidad. Una amiga le ha ayudado con el etiquetado y con el empaquetado para que luzca diferente y se vea bien, y está abierto para poder hacer crecer la marca con otros productos.