Entrega Gobierno de Morelia 254 mil crías de alevines para producción
MORELIA, Mich., 18 de abril de 2026.- La gentrificación, de acuerdo con instancias como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), es un fenómeno que se presenta cuando un proceso de renovación y reconstrucción urbana se acompaña de un flujo de personas de clase media o alta que suele desplazar a los habitantes más pobres de las áreas de intervención.
Dicho de otra manera, es la llegada de personas con alto poder adquisitivo a una zona donde habitualmente los gastos para vivir eran bajos, pero que con la llegada masiva de personas externas, estos costos comienzan a elevarse, desplazando a quienes habían ocupado por años sus viviendas en la región.
La mayoría de las veces cambian el giro de sus propiedades, y donde antes habían viviendas ahora son establecimientos comerciales o espacios de mejor explotación económica, aprovechando la llegada de personas con posibilidad de hacer pagos más altos.
La ONU establece que la gentrificación se ha convertido en un concepto polémico en el ámbito de los estudios urbanos, pero pese a sus consecuencias negativas para la población desplazada, el fenómeno también genera recursos y crea demandas por nuevos servicios en una ciudad ya consolidada.
Ante esto, ¿en qué condiciones se encuentra Morelia? Especialistas e investigadores afirman que si bien es un asunto inquietante por el impacto que podría generar, sobre todo en el Centro Histórico de Morelia, no se considera que ya se presente en la ciudad.
Al respecto, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señala que es necesario dar un manejo óptimo de protección del patrimonio histórico que existe en Morelia, porque de lo contrario si existiría el riesgo de que la gentrificación ocurra.
Carlos Alberto Hiriart Pardo, doctor en Arquitectura y profesor investigador titular de tiempo completo en la facultad de Arquitectura de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) explicó a Quadratín un proyecto en el que participan sobre la gentrificación.
En dicho estudio, afirma, se establece que este proceso de gentrificación se pudiera considerar incipiente, y que de estar, sería en una fase que apenas empezaría a presentarse.
El proyecto se denomina Diagnóstico y evaluación de fenómenos emergentes en la gestión del Centro Histórico de Morelia, y junto con otros investigadores y jóvenes estudiantes se han enfocado en analizar cómo impacta el turismo al patrimonio de la capital michoacana, y aunque hay las condiciones, no es un fenómeno marcado.
"Si hablamos de gentrificación como resultado tenemos que no hay realmente un proceso de este tipo. En esa parte estamos incipiente, e incluso puede ser nocivo porque son habitantes temporales con casas que no utilizan y que expulsan a los habitantes locales, que ocasionan que en las noches el centro se quede despoblado, con puros antros o restaurantes vinculados al ocio".
En últimos meses el concepto de gentrificación ha sido más constante, y en Morelia el punto donde se comienza a presentar, pero de manera discreta, es en toda la zona del primer cuadro de la capital michoacana.
Es en esta zona de Morelia en donde se ha registrado un incremento en la plusvalía y sobre todo por la conversión de edificaciones de casonas antiguas en negocios turísticos, que imposibilita que los habitantes de siempre deban abandonar la zona.
Los cambios, principalmente, se enfocan en instalar negocios, bares, restaurantes, o incluso hoteles o ahora con las plataformas de hospedaje, rentarlos, pero debido a que esto requiere de una inversión, permisos y demás trámites, no es tan fácil que ocurra de manera recurrente.
La titular de la Secretaría de Turismo de Morelia, Thelma Aquique, ha indicado que aunque se reconoce el riesgo de gentrificación, es justamente el tema económico y el dinamismo que aún brindan los jóvenes estudiantes al primer cuadro, donde rentan cuartos a alumnos de instituciones educativas que se ubican en la zona.
Aunque reconoció que sí le gustaría ver a Morelia como ciudades de mucho turismo, aún no llega a esa dimensión, aunque el turismo ha crecido en la ciudad.




