MORELIA, Mich., 13 de noviembre.-Hombre impetuoso, recio, exigente; de la vieja guardia periodística; forjador y maestro de al menos dos generaciones de reporteros, Mario Barajas concluyó su vida.

El Negro, como le conocimos falleció esta domingo en la ciudad de León, Guanajuato, por causas naturales.
Hombre que rebasó los 70 años, Mario Barajas se desempeñó como jefe de redacción del Sol de Morelia, allá, por la década de los 90’s del siglo pasado.
Antes, durante los 80’s, trabajó al lado de Carlos Loret de Mola en el periódico el Pueblo, en Irapuato, Guanajuato.
La labor de ese medio contra las fallas del gobierno priista de Rafael Corrales Ayala se tradujo en un atentado contra las oficinas del medio, donde manos crimínales arrojaron bombas molotov e incendiaron las oficinas.
En Michoacán, Mario Barajas arribó con Armando Palomino padre, donde se inició la reconstrucción del Sol de Morelia.
Por casi 20 años, mantuvo la línea editorial del matutino con un grupo de reporteros experimentados, donde destacaban José Luis Alejo Castillo, el comandante, Isaac Manuel Reyes Maza, José Cruz Delgado, Atzimba Rosiles, Magdalena Guzmán y Juan Pacheco, por citar algunos.
Durante esa etapa, el Sol de Morelia vivió y fue partícipe del nacimiento de la Corriente Democrática, que a la postre concluyó con el partido de La Revolución Democrática.
Fue un periodista exigente, demandante, impulsor, constructivo.
A su paso por la cadena periodística redactó por años la columna Sol y Sombra, referente indiscutible para la clase política.
Mario Barajas será velado en conocida funeraria de la calle Cuautla.

Fue un maestro. Que descanse en paz.