MORELIA, Mich., 22 de mayo de 2020.- Debido a la pandemia del Covid 19, una enfermedad que llegó para quedarse, los protocolos sanitarios en la industria turística se harán más estrictos; habrá más restricciones y las empresas tendrán que ser más creativas para salir adelante.

Por lo pronto, el consultor Juan Carlos Barbosa, quien está certificado para implementar y dar cursos sobre el sello de calidad Punto Limpio, entre otros, dio a conocer protocolos en tres sentidos para las empresas turísticas, los cuales también podrían llevarse a cualquier empresa que tenga contacto con clientes.

Los primeros protocolos a seguir son con el personal, donde se señala que hay que seguir con la capacitación de la limpieza de manos y su frecuencia. También la revisión de la salud del equipo de trabajo, evitar el saludo de manos o beso, y mantener la distancia entre consumidores y personal de por lo menos 1.5 metros.

Aquí también se explica que toda persona que ingrese al establecimiento deberá utilizar gel antibacterial y cubrebocas; el establecimiento debe contar con un plan de contingencia en caso de detectar personas con síntomas; se deben modificar los procesos de atención y servicio para evitar al máximo el contacto con los clientes; se puede buscar, en la medida de lo posible, que el registro de los clientes sea de manera digital.

Otras recomendaciones en este sentido son minimizar el intercambio de objetos entre clientes y personal; el personal del establecimiento debe utilizar cubrebocas además de gel de limpieza, guantes y gafas especiales; se deberá contar con uniforme completo y cumplir con las normas de higiene mínimas. También se recomienda que el personal utilice gel antibacterial antes de ingresar a las instalaciones, sobre todo en el área de comensales o en las habitaciones. En la cocina se deberá contar con las normas de ese lugar; y se deberá disminuir al mínimo posible el contacto físico entre el personal.

Con respecto a los protocolos a seguir en las instalaciones, se recomienda: tener un programa de limpieza de áreas, el cual sea frecuente; calcular el aforo considerado de un mínimo de 1.5 metros entre cada asistente; colocar carteles de seguridad y lavado de manos; controlar los accesos con tapetes desinfectantes y estaciones de gel antibacterial; que el baño contenga dispensador de papel, jabón líquido antibacterial, gel antibacterial; y que todos los botes de basura tengan bolsas y tapa de fácil acceso.

También debe considerarse tener cubrebocas desechables para los clientes que lo soliciten; en caso de contar con elevadores, deben de ser redistribuidos para que solo ingresen familias o pocas personas; el personal no podrá utilizar elevadores y servicios junto al cliente; también se recomienda evitar tener información impresa que pase de mano en mano entre clientes.

En este apartado también se recomienda contar con un termómetro digital e impedir el acceso a personas con temperatura alta; agregar, como parte de las amenidades, toallitas desinfectantes para los clientes. La ropa de cama, toallas, servilletas de tela y este tipo de productos, no podrán ser sacudidos, deben ser enviados directamente a lavar; cuando el cliente esté en la habitación o en las instalaciones del establecimiento, no se podrán hacer tareas de limpieza o mantenimiento, tampoco se podrán reutilizar blancos como política ecológica.

Dentro de las instalaciones también se recomienda que las superficies de contacto, ya sean manijas, controles, llaves y otros objetos, deben de ser desinfectados constantemente. Todos los productos o materias primas que ingresen a las instalaciones deben ser limpiados y desinfectados, en el caso de los carritos de lavandería, de servicio y de limpieza, deben ser limpiados y desinfectados de manera frecuente. Las cargas de lavandería deben de ser menores a lo habitual y de preferencia secadas en equipo especializado.

Y las recomendaciones siguen en cuanto las instalaciones: en el área de comensales, el montaje debe de ser el mínimo necesario y entregado desinfectado y exprofeso para cada mesa. los cubiertos deben de ser entregados envueltos en servilletas; el servicio a la carta se prioriza sobre el buffet, pero en caso de haber este tipo de servicio, las pinzas, cucharas y cualquier utensilio de uso común, deben ser cambiados cada 15 minutos. Los alimentos preparados deben de ser cubiertos con película plástica en todo momento. No se recomienda el uso de áreas infantiles, pero si se utilizan debe haber personal que coloque gel antibacterial a los niños, y que sus manos sean desinfectadas cada 30 minutos; y finalmente se recomienda que no usen la alberca.

El tercer apartado de los protocolos es el que incluye al cliente, donde se sugiere que toda persona que ingrese al establecimiento debe utilizar gel antibacterial y cubrebocas de manera obligatoria, además que cada que un cliente utilice equipo, este debe de ser desinfectado.

Es importante saber, señala Juan Carlos Barbosa, que independientemente de que se logre una vacuna en un mediano plazo, debe reconformarse la forma de trabajar de las empresas. También explica que la forma de vida como se conoce comúnmente, va a seguir, pero deberá haber restricciones bajo los protocolos sanitarios que se han expuesto.

El consultor señala que las empresas deberán ser creativas ya que todos deben de modificar la forma de trabajo, hábitos y costumbres, porque este cambio requiere del apoyo y comprensión de todos, incluidos clientes, proveedores, prestadores de servicio y autoridades, ya que solamente trabajando en equipo se podrá remontar más fácilmente la pendiente de esta pandemia.