Freno a tianguis del FNLS por exigencia de locatarios y vecinos: GobMich
MORELIA Mich., 24 de octubre de 2019.- La celebración de la Noche de Ánimas en Pátzcuaro ha ido cambiando. Por lo pronto desde el 2015 las personas ya no andan tomando en la calle como si fuera una cantina, explicó la directora de Turismo de ese municipio, Citlali Obregón. Tampoco se realizarán fiestas con música electrónica, aseguró hace unos días Víctor Báez, presidente municipal de Pátzcuaro.
La responsable del turismo en ese municipio dijo que desde el 2015 ya no pasa eso de que en las calles la gente ande tomando alcohol, ya no se ve como esa cantina, "ahora la veda es a las 6 de la tarde y pueden tomar en algún establecimiento, restaurante o cafetería, pero en la calle no", aseguró la funcionaria, quien indicó que las tiendas de conveniencia sólo podrán vender alcohol también hasta las 18 horas.
Respecto a lo señalado por Víctor Báez, de no permitir más fiestas con música electrónica, la funcionaria municipal señaló que ella no ha tenido ningún reporte sobre personas que se hayan inconformado ante esto, "de esto se encarga Reglamentos, y en este caso el Secretario del Ayuntamiento, quien es la persona que brinda los permisos", externó.
Dijo no saber de multas a establecimientos que infrinjan el reglamento, pero sanciones sí, se les puede quitar el permiso e incluso clausurar estos lugares si los sorprenden vendiendo alcohol, "porque el oficio es claro y ya se les mandó; no se puede vender (alcohol) después de las 18 horas", reiteró.
Citlali Obregón expuso que aunque no habrá un operativo especial para detectar esto, el Departamento de Planeación y Seguridad Pública y Reglamentos estarán al pendiente, principalmente de los establecimientos como las tiendas de conveniencia, para que no vendan vino ni alcohol a las personas en la calle.
Cabe señalar que durante muchos años, grupos de jóvenes acudieron a Pátzcuaro y a la ribera del lago, para ingerir bebidas alcohólicas sin control, algo que fue notorio en la temporada de Noche de Ánimas. La afluencia turística no ha disminuido pese a esas restricciones ya que el año pasado acudieron a la celebración de los muertos más de 200 mil personas.




