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MORELIA, Mich., 2 de junio de 2025.- Todas las expresiones musicales son válidas en la medida que expresan la sensibilidad de las personas que las crean, lo que a veces opera de manera perversa es el uso comercial que se les da a estas expresiones, señaló el profesor e investigador de la UMSNH, Raúl Eduardo González.
El también organizador de la edición número 13 del Encuentro de Música Tradicional Verso y Redoble, a realizarse del 6 al 8 de junio y que tendrá cinco extensiones, manifestó que parte de lo interesante o de lo vital de la poesía tradicional, es que contrario a lo que se piensa muchas veces, no se trata de un arte que esté anclado al pasado, "o de un acervo atávico que nos remite necesariamente a lo que se hizo en el pasado".
Es tradicional, detalló, porque a partir de ese conocimiento que se tiene, que se adquiere, por lo general gracias a las personas mayores, se puede actualizar hoy en día y transmitirlo también a las nuevas generaciones.
"En todo esto de la prohibición, yo veo dos elementos ahí que operan, por un lado la función tan importante que la música tradicional y la poesía tradicional cumplen, una función comunicativa, una función identitaria que es innegable, y en la medida que esta música y esta poesía tradicional cumple con esa función me parece que una prohibición a veces no tiene mucho sentido", refirió.
Otro elemento aseveró, son los esfuerzos como los talleres que se imparten en Verso y Redoble, los cuales deberían ser incentivados de manera institucional, "yo creo que en buena medida se hace esto a través de los concursos de nuevas canciones con base en lo tradicional que se están haciendo desde Alas y Raíces y la Secretaría de Cultura Federal".
Insistió en poner acento en estos talleres creativos para motivar a los creadores, "hemos tenido la participación aquí de las agrupaciones, tanto de personas mayores como jóvenes, que nos han demostrado la vigencia de la poesía, de tradición oral, de las nuevas expresiones en ese campo".
Puso como ejemplo al músico Serafín Ibarra, que es un orgullo para Michoacán, y que su labor no se ha limitado a la mera ejecución de la música del pasado, sino que él está haciendo sus propias creaciones muy logradas.
Hay otras agrupaciones de jóvenes, refirió, como Los Cojolites que estuvieron hace unos años en la plaza y que pusieron a todos a bailar y a cantar, "qué bueno que en buena medida lo logran con sus nuevas composiciones que están muy nutridas por la raíz tradicional"
Desde la perspectiva del académico, si se tuviera esta conciencia se podrían llegar a hacer nuevas creaciones con mucha más solidez en términos poéticos.




