MORELIA, Mich., 21 de abril de 2019.- En proceso se encuentra la organización de los artesanos instalados en la tenencia moreliana de Capula para arrancar la creación de la marca colectiva Cruz de Barro, aseveró Alejandro Jacobo Pineda, presidente del Patronato de la Feria de la Catrina y organizador de la Expo Cultural, Artesanal y Gastronómica Cruz de Barro.

Jacobo Pineda explicó que actualmente la tenencia cuenta con la protección de la propiedad intelectual en los casos de las catrinas de barro, la loza tradicional y la loza de barro punteado; sin embargo, el producto cruz de barro, recientemente lanzado para diversificar la oferta de los creadores, requerirá asimismo de registro ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

Manifestó que en un primero momento se necesita de la conformación de una asociación civil que administrará la marca colectiva y definirá las reglas de uso de la misma, para garantizar su calidad y uniformidad.

“Es vital proteger nuestros productos, ya tenemos a la catrina y la loza tradicional y punteada, y vamos a hacer lo propio con la cruz de barro; es importante que los artesanos se unan, a fin de así generar oportunidades para todos”, reiteró.

Michoacán cuenta con múltiples marcas colectivas artesanales, entre las que se encuentran Cobre de santa Clara del Cobre, Silla de Opopeo, Catrinas de Capula, Guitarras de Paracho y Esferas de Tlalpujahua, lo que permite la identificación de las piezas auténticas frente a artículos pirata o generados en serie.

Por su parte, las cruces de barro, amalgama de la tradición católica y la cosmovisión indígena, fueron presentadas por los artesanos de Capula con motivo de la Semana Santa católica, para impulsar las ventas de los creadores en temporadas fuera de la Noche de Muertos, cuando se detona la comercialización de las emblemáticas catrinas de barro.

 Aún no se ha establecido un cronograma para la realización de los pasos a seguir para obtener la denominación de marca colectiva ante el IMPI para las cruces de barro, además de que tampoco se dispone aún de un consenso para la emisión de las reglas de uso.