MORELIA, Mich., 6 de febrero de 2020.- Con el objetivo de recuperar la memoria histórica en el país y que los niños sepan la razón por la cual se celebran o se conmemoran determinados días, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, lanzará una iniciativa para eliminar los llamados puentes. En Quadratín salimos a las calles para saber el sentir de la gente al respecto:

Ricardo, un joven estudiante que descansa en la Plaza de Armas, señala primero no tener idea sobre el tema porque en su escuela han estado en huelga. Al enterarse de que podrían remover los puentes dice que está bien, porque de esta manera aprende más, “porque hay varias personas que no estudian y deberían poner más clases o regularizar”, asegura.

“Creo que eso a todos nos perjudicaría mucho porque también eso le da consumismo… bueno no consumismo, turismo, a todo esto”, dice Naydelín, señalando a la ciudad. “Qué feo dejar de descansar por un puente”, señala. Su amiga Graciela dice que eso no le quita el sueño y tampoco ha pensado en las consecuencias que podría traer algo así, aunque reconoce que le perjudica una medida como esa porque ya no descansaría igual ni tendría más vacaciones.

En el caso de Teresa, quien también acompaña a las otras dos jóvenes, dice no saber cuáles son las consecuencias de eso, aunque lo recapacita y dice que hay personas que son de fuera de la ciudad y ellos toman sus vacaciones y ya no podrían hacerlo, así no podrían visitar a sus familias, “eso es lo que yo vería mal”, asegura.

Ernesto, a quien le bolean los zapatos en el Centro Histórico, dice que es una mala decisión porque podría tener repercusiones en los horarios que ya estamos habituados los mexicanos, sobre todo cuando los puentes caen entre semana, sería un desajuste, dice; “esto le daría una falta de continuidad sin sentido a lo que ya estamos acostumbrados. No es algo práctico, porque la gente ya no podría aprovechar la continuidad de sábado, domingo y lunes en este caso, para tomar unas vacaciones; es una propuesta sin sentido, sin ninguna practicidad, reitera.

Alejandro, un joven que camina por la avenida Madero, expone que para él es está bien, “hay más tiempo para estudiar, vas más tiempo a la escuela y te sirve, es bueno”, asegura y dice que a él sí le gusta ir a la escuela, aunque sus amigos lo contradicen. 

Por su parte, Leslie, amiga de Alejandro, explica qué sería un error quitar los puentes porque también les quitarían tiempo de descanso, pero esto también afectaría su vida en otras maneras; “poder pasar más tiempo con los papás, de por sí ahorita por el trabajo ya no se pasa igual y los chavos de ahora, como están, imagínese con los días así, pues no”, expresa.