Retomarán operativo para evitar invasión de comercios formales en aceras
MORELIA, Mich., 2 de octubre de 2020.- A través del webinar Los Túneles del Centro Histórico de Morelia, el investigador Alfonso Ortega Caire señaló que pese a que los estudios indican que hay una Morelia soterrada, el INAH no lo reconoce y han sido ignorados por la Secretaría de Turismo en Michoacán. El ayuntamiento mostró interés pero vino el problema de la pandemia, aseguró.
Durante esta charla en línea, el investigador primero habló sobre la historia del Valle de Guayangareo, sobre El Barreno, una pirámide supuestamente también ignorada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Alfonso Ortega señaló que en las colonias populares de Jardines del Quinceo, El Realito y la Popular Progreso de la ciudad de Morelia, se encuentran en un gran montículo de piedra lleno de maleza sobre el cual hay una piscina, y pegado a ella está lo que pareciera un simple amontonamiento de rocas. En ese mismo lugar, donde se encuentra la casa de tres pisos en completo abandono, con los cristales rotos y las paredes grafiteadas, ahí es el lugar de esta pirámide.
Otros datos que dio a conocer, fue que cuatro años después de que se inició la construcción de la Catedral, es decir en 1664, su constructor, Vicencio Barrocio, no salía de construir los cimientos, algo que llama la atención, dijo, porque además metían piedra tallada como si estuvieran construyendo algo más al fondo.
Muchas personas críticas a la existencia de los túneles, dicen que no hay evidencia, pero hay que entender que el tema de los túneles tiene una cuestión secreta, porque el valle de Guayangareo era una zona de transición entre varias culturas, una zona de guerra, y los españoles tenían dos maneras de proteger una ciudad: hacer túneles o hacer murallas.
Destacó que en 1793, Valladolid contaba con poco más de 17 mil habitantes, por lo cual no era factible que los túneles fueran construidos para drenaje, una tesis que señalan los que van en contra de la Morelia soterrada.
Expresó que la búsqueda de los túneles de Morelia por parte de la asociación Morelia Patrimonio de la Humanidad A.C. comenzó en 1988 como una forma de comprobar la inquietud que existía de mucha gente, sobre este hecho, que debajo del Centro de la ciudad corría una serie de túneles.
Los primeros indicios se encontraron en la preparatoria 2 Pascual Ortiz Rubio, ubicada a un lado del templo de San José. También los encontraron en el exconvento del Carmen, y fue hasta el año 2000, en el Palacio de Gobierno, a través de un hecho fortuito en el segundo piso que se encontró un cuarto secreto.
Trabajaban en unos baños y al albañil se le fue el cincel, se dieron cuenta que había un hueco, llamaron a Protección Civil, quien bajó con una cuerda y encontró el cuarto secreto, un indicio de que existe una Morelia soterrada.
Ya para 2009, un grupo de investigadores de la UNAM del área de geofísica, señaló tener un método para visualizar el subsuelo, el cual a través de impulsos eléctricos, se pudo ver la estructura que hay debajo, fue un gran paso porque nunca se había hecho en un edificio, y en menos en un espacio como la Catedral de Morelia.
Estos estudios arrojaron cuatro túneles y fue la primera prueba contundente de que existían, señaló. Este primer estudio, en 2009, les dejó también no estar satisfechos con la cuestión de la cripta que tiene la Catedral de Morelia; "es muy fea y muy pequeña, nada que ver con lo que tendría que ser una cripta con la monumentalidad de la Catedral".
Para 2014 se hizo otra investigación sobre la avenida Madero, y en 2016 sólo sobre la acera frente a Catedral. En 2017 se volvió a hacer en toda la Catedral, se siguieron los rastros de los túneles, pero por arriba. Lo que arrojó todo esto fue encontrar la cripta original. Ahí pueden estar también los restos de Vicencio Barrocio, edificador de la Catedral, aseveró el investigador.
Ortega Caire señaló que el INAH en Michoacán niega los túneles: "ha sido una traba constante" y expuso que un caso de éxito de la explotación de este tipo de criptas es Puebla, donde hubo apertura y se realizaron acciones para dignificar el espacio, cosa contraria en Morelia, aunque son ciudades muy parecidas.
Raúl Morón, edil de Morelia, y Roberto Monroy, secretario de Turismo municipal, tuvieron muy buena respuesta de esto, sin embargo, por la pandemia se tuvieron que parar los trabajos, pero estuvieron a una semana de empezar a hacer la primera excavación. "Fue terrible", dijo el investigador, y explicó que ya vienen los tiempos electorales y es probable que esto dure más en retomarse, pero pasando este tiempo buscarán que se haga.




