¡Se intensifica Trudy a huracán categoría 2!
El cantante Rodrigo de la Cadena describe su relación con el bolero como “una historia de amor”, una que inició cuando era niño y sintonizaba en casa la XEB o el Fonógrafo en una vieja radio de bulbos marca Philco, un modelo de 1941 mejor conocido como la “log cabin” (o cabaña de troncos) por estar recubierto todo en madera veteada de color nogal.
De acuerdo con la UNAM Global, en más de una ocasión —recuerda— llegó a telefonear a las estaciones para solicitar alguna de sus canciones favoritas. “Desde esa edad me apasioné por dicho género debido a su calidad musical, poética, melódica, armónica y rítmica, así como por su versatilidad, pues lo mismo puede interpretarse con tríos, orquestas, al piano, con dotaciones de cuerdas o con instrumentos de viento como saxofones o trompetas”.
Por ello, a nadie extrañó que aquel pequeño melómano, al hacerse adulto y buscarse la vida, decidiera dedicarse al canto y a difundir al bolero en toda plataforma a su alcance: desde en los escenarios, la prensa y el radio, hasta en la podcastfera, el internet y la televisión (donde conduce un programa dedicado a esa temática, cada viernes, en Canal Once).
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