MORELIA, Mich., 7 de febrero de 2020.- El modelo educativo sancionador del Sistema de Justicia Integral para Adolescentes permite reorientar su conducta y se cuenta con la infraestructura y personal suficientes para atenderlos, afirmó el juez Fernando Sánchez Martínez.

“Tengo desde 2008 trabajando con el Sistema de Justicia Integral para Adolescentes y he visto que cuando se aplican los tratamientos, realmente como están diseñado en la legislación, dan resultados porque en la generalidad de los casos estamos hablando de personas rescatables aprovechando la circunstancia de que son personas en desarrollo”.

Explicó que el sistema se basa en la aplicación de un principio que es la observancia del interés superior del adolescente, lo que implica, desde el punto de vista del sistema, atenderlos en razón de su edad y partiendo de la afirmación de que son personas en desarrollo.

Un adolescente mayor de 12 años y menor de los 18 puede comprender lo ilícito de sus hechos, pero no tiene la misma estructura que un adulto y, precisamente tomando en cuenta esa característica especial, es que el sistema adopta medidas diferentes a las que se adoptan con los adultos

En el caso de los adolescentes los fines del sistema son educativos sancionadores, principalmente educativos con la idea de que son personas en desarrollo a las que hay que aplicar un tratamiento adecuado para que se puedan rescatar y puedan reconducir sus comportamientos.

Esta última parte es la que algunos sectores la sociedad no comprenden porque su posición es ambivalente; hay quienes dicen que si delinquen como adultos se les castigue como adultos, pero otros dicen que prácticamente son niños y si no conocen los alcances de sus comportamientos no hay que castigarlos.

“Yo creo que ni lo uno ni lo otro es adecuado, debe haber un punto medio en donde, a través de la aplicación de sanciones, puedan hacerse responsables de sus actos, ese es el fin del sistema educativo sancionador”, indicó.