MORELIA, Mich., 20 de mayo de 2020.- Dispersando el mensaje ¡Quédate en casa!, que les balizaron en la parte trasera de la patrulla; en perifoneo o volantes; tomando la temperatura, repartiendo gel y hasta despensas, en la presente contingencia sanitaria por Coronavirus, la Policía Michoacán ha sido uno de los agentes con mayor trabajo y responsabilidades del Gobierno de Michoacán. 

La ruta de actividades que venía siguiendo esta corporación de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) cambió totalmente aquel 17 de marzo en que se anunció la cuarentena, demostrando nuevamente que la policía es un camaleón, que se ajusta a las necesidades de la sociedad. 

Sacrificando el tiempo con su familia por el servicio a la sociedad, aceptaron, sin hacer olas, que se suspendieran temporalmente sus vacaciones y con sus 435 patrullas comenzaron el despliegue y perifoneo en las cabeceras municipales, colonias populares y comunidades lejanas, el que tomaron con humor negro, haciéndose memes en los que se comparaban con el camión de compra de fierros viejos. 

Una semana después, el secretario Israel Patrón Reyes y el subsecretario, Ricardo Delgado, reorganizaron a su gente e instalaron el 30 de marzo 12 filtros sanitarios en zonas limítrofes con otras entidades, los que han operado las 24 horas. 

En los filtros, la Policía Michoacán, poniendo su propio pellejo en riesgo de contraer el Covid 19, han atendido, hasta ahora a 58 mil 570 pasajeros provenientes de estados vecinos; y abordaron 46 mil 019 vehículos particulares y autobuses, de acuerdo a información oficial.

Conforme avanzaba la enfermedad también se fue incrementando el trabajo, porque las acciones preventivas, de disuasión del delito, y reacción ante el crimen seguían de manera paralela. 

Entre el pasado 20 de abril y el 17 de mayo se instalaron 5 filtros sanitarios en la ciudad de Morelia, para acatar el Decreto de aislamiento obligatorio, y con todas las deficiencias que puedan tener los agentes, porque la gente recurrentemente señala a la policía de ignorante, mandaron a su casa a 10 mil 150 michoacanos necios que andaban en la calle por razones que no se circunscribían a actividades esenciales. 

También fueron sujetos de agresiones por parte de quienes se negaban a respetar el decreto, por lo que tuvieron que llevar a 166 personas a Barandilla, 36 de estos en Morelia, situación que sin duda abonaba al resentimiento constante entre ciudadanos y policías, más cuando desactivaron 21 fiestas y reuniones, como los toros de petate en San Nicolás Obispo y la Eduardo Ruiz. 

Ya en esta tercera etapa de esta contingencia, les ha tocado ejecutar el plan Alimenta Michoacán, llevando las despensas a las comunidades más alejadas y contribuyendo a la dignidad y cercanía entre la policía y los michoacanos.