Tormentas solares no se pueden predecir, pero sí conocer sus ciclos
MORELIA, Mich., 25 de octubre de 2017.- El pasado 20 de octubre fue creado un frente por la defensa del Conservatorio de las Rosas liderado por el músico y compositor Luis Jaime Cortez Méndez, quien hasta el 5 de octubre del mes pasado había fungido como rector de esa institución. Este martes por la noche anunció que fue derogada la incipiente Fundación Conservatorio de las Rosas A.C.
Como se recordará, el pasado 14 de octubre Luis Jaime Cortez acudió a las oficinas de la Junta de Conciliación y Arbitraje, donde antes de entrar a interponer una demanda con el fin de transparentar y aclarar las razones de la rescisión del contrato con el Conservatorio de las Rosas, tuvo un encuentro con medios de comunicación donde se desmarcó de la crisis que enfrenta el Conservatorio, sobre todo en lo financiero, algo que pide se aclare.
En esa misma ocasión, el compositor anunció la creación de un frente por la defensa del Conservatorio, el mismo que este 20 de octubre pasado desplegó a través de la fanpage de Facebook Yo soy Conservatorio, un comunicado que a continuación reproducimos:
“Yo soy conservatorio", manifiesto
Es éste un manifiesto por la defensa del Conservatorio de las Rosas. Un manifiesto ciudadano que para existir solo apela al poder de las ideas, al poder de la expresión, y al poder de la sociedad civil organizada.
Exhorta a la transparencia, a la legalidad, a la rendición de cuentas. ¿Por qué no hay músicos en la Junta de Gobierno? ¿Por qué no hay maestros? ¿Por qué no hay representación de estudiantes ni de padres de familia? La comunidad del Conservatorio está gobernada por personas que no conocen la institución, ni tienen una formación musical o humanística, ni comparten la misión fundacional de 1950.
El Conservatorio de las Rosas vive hoy una crisis múltiple. Para resolverse, necesita un diagnóstico, un diagnóstico médico. Desde aquí vamos a construir ese diagnóstico.
Nos motiva y arroja la emergencia de un acta notarial, ya oficialmente registrada, en la que dos consejeros sentencian el despojo del claustro del Conservatorio, con procedimientos evidentemente ilegales, pero que se asientan en un acto de valor jurídico pleno. El procedimiento es “evidentemente ilegal”, aunque un notario lo habilite, pues desconoce un decreto presidencial (otorgante de un comodato). Ese acto de ilegalidad se puede convertir en un hecho terminante y patente si no lo denunciamos, y exigimos la cancelación inmediata de ese documento atentatorio contra la institución fundada por José María Villaseñor y Miguel Bernal Jiménez. Exigimos la cancelación de la fundación, y eso se encuentra respaldado legalmente en la demanda de Luis Jaime Cortez. Pero este frente no termina con ese propósito, pues aunque la cancelaran (y no dudamos que tendrán que hacerlo), eso no repararía lo extremo de su deshonestidad: al contrario, la refrendaría como el acto innoble que plenamente es. Descubrimos el acta in fraganti.
Convocamos en primer lugar a quienes tienen o han tenido un nexo directo con el Conservatorio: estudiantes y exalumnos, maestros actuales y pretéritos, madres y padres de familia de hoy y del pasado, ex rectores, benefactores, donatarios, público de los conciertos… Pero también convocamos a quienes consideren esta una causa justa, a quienes consideren que Morelia en sí es un patrimonio que amerita ser defendido y está hoy en riesgo, a quienes piensen que el claustro de Santa Rosa es más bello con músicos que con salones de masaje del Ser Infinito (festival esotérico realizado en días pasados entre los fantasmas de las monjas).
Súmense, por favor, a esta página.
El Conservatorio de las Rosas es un patrimonio social, un patrimonio de Morelia, un patrimonio de Michoacán, un patrimonio de México, e incluso, por extensión, un Patrimonio de la Humanidad. No puede permitirse que un pequeño grupo de particulares se apropie de él.
Fue construido con recursos públicos, administrados por una asociación civil que por varias generaciones fue ejemplarmente honrada. Sólo que murieron unos asociados, y llegaron otros, distintos.
Lo que funciona bien es el trabajo de los maestros y empleados, y ahí están, para quien quiera verlos, los resultados patentes y (literalmente) sonantes.
Señores: no vengan a decirnos que quieren hacer el conservatorio great again. El conservatorio ya era, ya es grande. Y seguirá siéndolo.”
En la página referida, la cual administra el ex rector, señala que debido a gestiones y al poder de la comunidad del Conservatorio, integrada por padres de familia, alumnos y académicos, se logró la derogación.




