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MORELIA, Mich. 30 de mayo de 2025.- Una gotita pequeña, pero segura. Un trabajo con sus altas y sus bajas. Una labor dura y satisfactoria que ha permitido a Crisóforo Ferreyra Villafuerte, durante más de 40 años, sacar adelante a su familia.
Con 60 años, Crisóforo Ferreyra ha laborado por 43 años como parte del servicio de limpia en Morelia, primero en la operación de los camiones de recolección de basura, ahora como parte de las brigadas de barrido manual.
"Vengo de una familia grande y el trabajo de mi papá como ayudante de albañilería no alcanzaba a sostener todas nuestras necesidades; durante un tiempo, uno de sus hermanos estuvo neciando que entrara a trabajar en limpia y él decía 'ni loco', pero terminó haciéndolo.
"Luego, yo entré, antes tenía un trabajo eventual, ahora tengo una ocupación estable, es una gotita pequeña, pero segura, en su momento no me agradaba mucho, la necesidad me trajo aquí, pero este trabajo me ha permitido ayudar a mis papás y a mis hermanos y después, a sacar adelante a mi propia familia", explica a Quadratín Ferreyra Villafuerte.
Y es que mantener bonita la ciudad no es una tarea sencilla, "empecé a trabajar en los camiones de recolección de basura, en particular en una unidad que se llamaba especial, porque recogíamos los desechos de restaurantes, hoteles y hospitales, así que a veces nos tocaba llevarnos las bolsas de desechos sanitarios, que nos manchaban la ropa con sangre y otros residuos, o de los botes escurrían estos líquidos, también en ocasiones había que retirar animalitos muertos que se quedaban en la calle, y son labores que no son agradables de realizar".
No obstante, también ha habido momentos de satisfacción y, por qué no, de recompensa, "fue una nota que en su momento trascendió, en el camión donde yo estaba asignado se había ido un paquete entre la basura con dinero, logramos recuperarlo y regresarlo a sus dueños, quienes nos recompensaron con un viaje a la playa, nosotros por diversas razones no lo tomamos, así que nos dieron dinero, eso fue bueno".
Una enfermedad que afecta su movilidad le llevó a dejar los camiones de recolección de basura para incorporarse a las brigadas de barrido manual, donde trabaja armado con escobas y un carrito para depositar la basura que levanta del frente de los negocios, las aceras y el arroyo vehicular, así como algunas bolsas de basura que ciudadanos de manera irresponsable abandonan.
A veces, los transeúntes o los propietarios de los negocios le muestran su agradecimiento en forma de una propina, "creo que trabajando en las calles no he recibido realmente malos tratos o malas caras de la gente, eso era más cuando estaba en los camiones", explica.
Con más de cuatro décadas al servicio de Morelia, Crisóforo Ferreyra encuentra su movilidad un poco limitada, pero las ganas de trabajar siguen intactas, con sus altas y sus bajas, sus momentos agradables y los que no lo son tanto, pero siempre con el compromiso de mantener las vías y los espacios públicos en las mejores condiciones.




