MORELIA, Mich., 29 de agosto de 2018.- El 80 por ciento del arte sacro en Michoacán está en estado de conservación de regular a malo, indicó en una entrevista para Quadratín Nelly Sigaut, profesora investigadora del Centro de Estudios Históricos del Colegio de Michoacán (Colmich).

“Aún así lo que hay que entender de nuevo es este problema: que durante mucho tiempo el arte sacro fue como el jamón del sándwich; estuvo entre quién lo hace, quién no lo hace, quién puede, quien no puede, quién autoriza y quién no autoriza, y a partir de eso tuvo un deterioro enorme, en los últimos tiempos cada vez peor”, señaló la investigadora.

Explicó que al hacer esta analogía del “jamón del sándwich”, se refiere a que por un lado estuvo La Iglesia reclamando “sus” bienes, y por el otro lado el Estado reclamando el arte sacro como patrimonio federal por ser un bien de la nación, “mientras tanto ni uno ni otro mueven un dedo, y entonces lo que sucede es que el arte sacro se está haciendo ‘papilla’ frente a nuestros ojos”.

La investigadora del Colmich explicó que incluso esto puede entenderse, porque hay ocasiones en que hay urgencias desde todo punto de vista, ya sean morales, económicas, de todo tipo pero también es cierto que en eso que vemos se refleja una historia de lo que fuimos, sentenció.

“Hay un pasado en esas imágenes, seas creyente o no, que también nos dice quiénes somos hoy o quiénes quisiéramos ser”, aseveró la académica, miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel ll.

Expuso que cuando se ve un cuadro deteriorado o alguna virgen que se le está cayendo la mano, o se visita alguna iglesia como en el caso de Capuchinas, donde los retablos dorados de los pocos que quedan Michoacán están comidos por los insectos y se les pasó una pintura dorada por encima, “Yo no sé cuál es la calidad del mantenimiento que se les dio”, muestra lo que somos ahora.

Durante la pasada inauguración en el mes de mayo de la muestra Tecnología, arte e historia. Las imágenes de piedad en el Antiguo Obispado de Michoacán, cuya curaduría recayó en Nelly Sigaut, la profesora investigadora fue muy clara al manifestar que “las profundas heridas que muestra el arte sacro en Michoacán, se relacionan de manera directa con las profundas heridas que tenemos como sociedad”.

Uno de los caminos que tienen los interesados en rescatar este tipo de obras, dijo, es el trabajo en conjunto “para ver si logramos conseguir algo en favor de este patrimonio”, concluyó la investigadora.