Realiza Gobierno de Morelia labores de mantenimiento en el centro
MORELIA, Mich., 26 de septiembre de 2025.- No todos los héroes tienen capa, algunos tienen cuatro patitas, suave pelaje y sentidos mucho más agudos que los de los humanos. Ellos, lomitos acompañados por sus manejadores humanos, conforman la unidad canina de la Policía de Morelia.
En las inmediaciones de la caseta de la Policía de Morelia, en el bulevar García de León, Shadow y Loco hacen gala de sus habilidades, de la mano de sus policías humanos, mientras Milián Gutiérrez, encargado de la unidad canina, explica en qué consiste su trabajo.
"Tenemos una unidad canina, que se integra por policías y perritos adiestrados para llevar a cabo labores policiales y de proximidad; actualmente, son siete binomios, cinco de loas cuales están adiestrados y dos en entrenamiento, además de cuatro en proceso de definir sus habilidades", detalla.

Lomitos, proteger y servir
Detección de narcóticos, armamento y cartuchos útiles, búsqueda de personas y aromas putrefactos, protección personal, y proximidad son las principales acciones a cargo de los lomitos policías municipales.
Así, Horus se especializa en la detección de narcóticos, armas y cartuchos útiles, por lo que participa en diversos operativos, entre ellos, uno donde encontró una caja llena de gallos; Shadow, que lleva a cabo la identificación de personas y aromas putrefactos, y Loco, dedicado a protección personal.
Además, Rajú fue adiestrado para protección personal, pero su extrema ternura y disposición para socializar le hicieron apto para trabajo de proximidad, al igual que Robin, mientras Chira, la mamá adoptiva de los lomitos, ayuda en su adiestramiento y en eventos con niños pequeños, y Rayko se entrena en protección personal.
Por su parte, Gordo está a la espera de definir su especialidad; Lola, con apenas seis meses de edad, es la más pequeña de la unidad; Anubis es un lomito todo terreno, que se adiestra en la detección de aromas, y Max, con siete meses, aprende a efectuar búsqueda con aroma referenciado.
Todos ellos han sido adaptados por la Policía Municipal, donados por personas o rescatados de condiciones de abandono, como fuera el caso de Loco, quien llegó a la unidad canina luego de caer de un automotor en tránsito por una carretera, incidente que le dejó una lesión en la cadera.

Un día en la unidad canina
Día a día, los lomitos de la Policía de Morelia deben entrenarse para afinar sus habilidades, siempre de la mano de sus manejadores.
"Empezamos con la limpieza de sus instalaciones, con un protocolo que les muestra a los perritos que ha iniciado su día de trabajo, para después hacer el adiestramiento, primero en obediencia básica y enseguida en la especialización que tienen", menciona Milián Gutiérrez.
La especialización de los lomitos se define con base en sus intereses y habilidades, y el adiestramiento específico busca hacer que ellos vean su actividad como algo positivo.
"Los dejamos ser perros, nos fijamos qué les gusta hacer, si los vemos que muerden, quizá les llame la atención la protección personal, o si les gusta olfatear, intentamos con detección de aromas, y no recurrimos a castigos, sino a refuerzos positivos", precisa el encargado de la unidad canina.
La vida laboral de estos lomitos se extiende en tanto ellos se mantengan interesados, tras lo cual se proyecta su jubilación y entrega entrega a sus manejadores.
En diferentes puntos del orbe, se tienen historias de héroes de cuatro patitas y suave pelaje que salvan vidas.

En la Policía de Morelia, Shadow ya participa en acciones de búsqueda de personas, lo que ha permitido recuperar ropa, que sirve como indicios, y localizar una persona perdida, ilesa.
En tanto, Horus trabaja en la detección de armas, cartuchos útiles y narcóticos, pero también es invitado a operativos como los destinados a identificar fauna silvestre traficada.




