MORELIA, Mich., 11 de enero de 2019.- Productos de la canasta básica como el pollo, lácteos, abarrotes y algunas verduras, mantienen sus precios a pesar del desabasto de gasolina en la capital michoacana, que este viernes cumple 20 días.

En el mercado San Juan, los comerciantes consultados por Quadratín coinciden en que la mercancía ha estado llegando hasta sus locales, aunque sí han notado una disminución en la afluencia de consumidores y por lo tanto de entre el 20 y 50 por ciento en sus ventas.

“Yo no me he visto tan afectado porque me surten directo, (…) vienen de fuera y para ellos no ha implicado tanta problemática porque traen camiones de diésel”, comentó Juan Pablo Villalón, vendedor de lácteos y abarrotes.

Sin embargo, reconoce que sí ha experimentado problemas para movilizarse y surtir dos o tres productos que necesita o consigue únicamente en Morelia. “Sí me he visto un poquito afectado y me limito más”, manifestó.

Rubi Frade, de la Pollería Mayte, mencionó que su negocio no ha tenido contratiempos con la entrega de mercancía y que es completamente normal que durante esta temporada el precio del pollo suba y baje. “No tiene que ver con la gasolina”, apuntó.

Actualmente, un pollo entero lo vende en 50 pesos y en 60 si es destazado.

“Estos días, el desabasto de gasolina, tal vez sí ha afectado un poco las ventas porque eso implica que las personas que acostumbran venir se les dificulte un poco. Entrando el año suben y bajan las ventas alrededor de un 20 por ciento menos”, agregó.

Sin embargo, para Marisela Martínez, vendedora de verduras, el desabasto de gasolina sí ha empezado a influir en el precio de los productos que oferta porque todo se transporta a través del combustible, aunque aclaró que también tiene que ver la temporada de frío.

Expuso que el kilo de jitomate pasó de 15 a 30 pesos, los chiles verdes de 25 a 100 pesos. “Todo subió, menos el limón. El precio del frijol, el huevo, las papas, el champiñón, el chayote y el brócoli también se ha mantenido. Están en 20 pesos el kilo”, señaló.

Notó que los primeros incrementos llegaron desde la Navidad y que ahora continuaron ocurriendo junto con el desabasto de gasolina.

“Nosotros vamos a surtir al Mercado de Abastos y ahorita parece un desierto, no hay ni carros, está todo solo. El comercio es una cadena, los productores no pueden transportar sus productos porque no hay gasolina. Nosotros podemos ir porque la camioneta es de gas natural, y si no, no podríamos ir”, indicó.

Estimó que desde hace 15 días sus ventas han disminuido en un 50 por ciento, igual que la afluencia de compradores. “Se nos echa a perder el jitomate, las lechugas, muchas cosas, pero qué hacemos, estamos aguantando a ver qué Dios dice”, concluyó.