MORELIA, Mich., 14 de junio de 2019.-    El retiro de vendedores ambulantes en el Centro Histórico de Morelia se ha llevado a cabo con agresividad, prepotencia y malos tratos por parte de inspectores y policías municipales, consideraron ciudadanos residentes en la capital michoacana.

Así, incidentes de violencia y trifulcas entre trabajadores municipales y comerciantes no tolerados para trabajar en el primer cuadro de la ciudad son la consecuencia de esta intervención calificada como inapropiada por sectores de la población.

“Están mal los operativos que hace el municipio para quitar a los vendedores en las calles, se me hace mala onda porque los maltratan y es excesiva la actuación que realizan, por eso ellos se defienden”, expresó Adriana Pérez, estudiante.

La intervención excesiva y agresiva afectaría no sólo a quienes no tienen permiso para ofertar su mercadería en la zona centro, ya que alcanza incluso a quienes disponen de una tolerancia para el desarrollo de actividades mercantiles.

“Desconozco el reglamento sobre el comercio no tolerado, por lo que no sabría si los inspectores se exceden en los operativos de retiro, pero aún a los que sí tenemos una tolerancia nos quitan de los lugares donde tenemos años vendiendo, esta nueva administración llegó como agresiva”, mencionó Gerardo Ramírez, globero.

Si bien los ciudadanos no se oponen a la extracción de los oferentes irregulares en el Centro Histórico, especificaron que se deben revisar los procedimientos empleados, ya que estos contribuyen a detonar eventos de agresión.

“La verdad, yo creo que hay modos para hablarles y pedirles que se retiren, me tocó una vez presenciar un operativo y participé, como ciudadana, porque no son modos, llegan bien prepotentes”, agregó Areli Rodríguez, ama de casa.

“El Centro Histórico se ve bonito cuando está limpio, por eso estoy a favor de que se retire al comercio ambulante, pero debe haber más diálogo de la autoridad con el sector, en parte es excesiva la forma en que intervienen los inspectores y los policías municipales”, coincidió Manuel López, contador público.

Los ciudadanos entrevistados sobre la materia precisaron que la falta de empleos, una economía precaria y la necesidad de mantener a sus familias orillan a muchas personas a buscar el sustento diario en el comercio ambulante, aunque no tengan una tolerancia para ello, por lo que los intentos de la autoridad por evitar su incursión en el centro ocasionan una respuesta negativa.

“Está difícil la situación, la economía, y aunque no estén tolerados tienen necesidad de trabajar y salir a la calle a buscar el sustento, así que reaccionan agresivos por la impotencia, hasta yo haría lo mismo si me quitan la mercancía y no traigo dinero para mi familia”, indicó Gerardo Ramírez.

“Es lógico que reaccionen con violencia los vendedores cuando les dicen que se retiren o les quieren decomisar su mercancía, porque están cuidando su trabajo y su fuente de ingresos, por eso se debe buscar una manera en que puedan laborar y respetar la ley”, aseveró Manuel López.

La capacitación del personal municipal y la mejora en su trato a los comerciantes ambulantes no tolerados son requeridas para reducir los incidentes de agresión en los operativos de retiro.

“Los oferentes actúan mal, porque los inspectores y los policías los tratan mal, el ayuntamiento debe capacitar al personal y decirle cómo hablar con los vendedores, porque llegan agresivos y así es como deberían ser con los delincuentes, no con la gente que está buscando el pan de su familia; siento que la tolerancia y el modo de hablarles y pedirles que dejen el centro son las vías para solucionar el problema”, refirió Areli Rodríguez.

En las recientes semanas, inspectores y policías municipales han tenido enfrentamientos, en sitios como la calle Ignacio Zaragoza y la plaza Las Capuchinas, con comerciantes ambulantes no tolerados para trabajar en el Centro Histórico de Morelia, los que han resultado en personas lesionadas y detenidas.