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Foto: Oscar Celaya/Quadratín

Buscan diferenciar tratamientos postraumáticos para niños abusados

Oscar Celaya/Quadratín
 
| 21 de septiembre de 2018 | 12:12
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MORELIA, Mich., 21 de septiembre de 2018.- Los niños que son víctimas de lesiones por abuso tienen menos posibilidades de lograr una recuperación cognitiva exitosa, en comparación de aquellos que la sufrieron de manera accidental.

Es la premisa de los doctores Naima Lajud Ávila, del Centro de Investigación Biomédica de Michoacán del IMSS, y Anthony E. Kline, de la Universidad de Pittsburgh, quienes actualmente tratan de montar un modelo preclínico al respecto.

De acuerdo con Lajud Ávila, la mayoría de los estudios los catalogan igual, con un mismo tratamiento para ambos casos, sin tomar en consideración que un menor maltratado sufrirá de estrés de manera crónica y que no se trata de un hecho aislado.

“Estamos tratando de estudiar cuáles son los fenómenos que subyacen esto para después empezar a probar estrategias terapéuticas, como la rehabilitación clínica o algunos tratamientos farmacológicos que nos permitan empezar a promover la rehabilitación en los pacientes”, dijo.

En conferencia de prensa donde dio a conocer el ciclo de conferencias denominado Avances en Investigación Traslacional en Salud, la especialista reportó que cuatro de cada cinco menores en el país reportan haber sido tratados con violencia.

“Cuando el estrés sucede durante la infancia, las consecuencias son permanentes y tenemos individuos que van a ser vulnerables a la depresión, ansiedad, diabetes, gastritis o colitis, 30 o 40 años después de que ocurrió el episodio estresante”, apuntó.

El modelo traslacional trabaja primero con animales para simular lo que sucede con los humanos, y una vez que existe un hallazgo sólido, es posible empezar a trabajar con esa terapia en los pacientes, lo cual, incluso puede tardar hasta 20 años.

Informó que en el caso del modelo preclínico que están montando, al ser un financiamiento del Fondo de Investigaciones en Salud por cerca de 2 millones de pesos, deberán tener resultados dentro de dos o tres años en animales.

“Si son esperanzadores podremos empezar a considerar trasladarlo a la clínica, puede tardar, esperamos que no sean los 20 años, pero no es algo que va a pasar de la noche a la mañana”, expuso.

Agregó que de manera paralela, y con el apoyo del Instituto Mexicano del Seguro Social, se trabaja actualmente con algunos residentes para determinar la incidencia del estrés y las lesiones en la población local, o si las terapias de rehabilitación están siendo eficientes.

Lajud Ávila destacó que en el Centro de Investigación Biomédica de Michoacán del IMSS, han trabajo por muchos años con modelos de experiencias adversas durante las etapas tempranas de la vida, como maltrato, pobreza, abandono o negligencia.

Es de resaltar que el ciclo de conferencias que se lleva a cabo durante este viernes, cuenta con la presencia de diversos especialistas estatales y nacionales, así como de los doctores Anthony E. Kline y Corina Bondi, de la Universidad de Pittsburgh.

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