MORELIA, Mich., 16 de enero de 2021.- Ya se ven más personas con cubrebocas que otros días, aunque en los mercados populares y sobre ruedas se busca atender los protocolos sanitarios, solo algunos pueden cumplirse, porque la llamada ‘sana distancia’ difícilmente se da.

Se sigue manteniendo, de una manera precaria, el protocolo de poner una sustancia desinfectante en las manos a la entrada de los mercados sobre ruedas, una sustancia liquida que no es gel, y hay tapetes, los cuales muchas veces están secos, o las personas evitan pisar en ellos.

“Están diciendo que va a abrir el domingo el Mercado de Abastos, y que el Auditorio también abrió hoy”, dice un comerciante de ‘chacharas’ a otro que vende ropa usada. El vecino de puesto asegura que el tianguis del Auditorio nomás cambio de ponerse el domingo a hacerlo el sábado, y “asunto arreglado…¡chale!, deberíamos hacer lo mismo aquí” sugiere.

Un niño con el cubrebocas mal puesto, se para frente a un cesto de pan, mientras su madre habla con el panadero. El infante toca el pan con los dedos, su mamá le dice que no, y el panadero solo sonríe; no se dan cuenta que este tipo de situaciones son las que generan un riesgo, pero las hemos normalizado porque siempre han sucedido.

En la ropa ‘de paca’ también se ha juntado un grupo de personas que busca y remueve las prendas. Una mujer revisa una blusa, algo comenta con otra mujer que la acompaña, y deja la prenda, que toma otra persona y acomoda en su brazo con otras que ya lleva, esto ocurre todo el tiempo, las prendas son tomadas y dejadas en todo momento.

Entre los pasillos de frutas, verduras, pescados, carnes, quesos y otros productos, las personas van y vienen, no guardan distancia unas de otras, es difícil por el espacio, y se complica más porque otras personas no llevan cubrebocas y nadie es autoridad para decirles algo.