Guanajuato: Silao activa protocolo para proteger a periodista
MORELIA, Mich., 27 de julio de 2025.- En años recientes colectivos ciclistas han adoptado una práctica que implica, por un lado, honrar a quien ya no está, y por otro, una exigencia de educación y respeto por este gremio y que ha trascendido a nivel internacional.
Se trata del movimiento de las bicicletas blancas, que también se conoce como ghost bikes, el cual se impulsó mediante una campaña de urbanismo táctico en Ámsterdam, promovido durante la década de 1960, según retoma la asociación Bicivilízate Michoacán.
Según la asociación, en aquella región de mundo existía un grupo conocido como el Provos, que inició un proyecto llamado Plan de Bicicletas Blancas que consistía en pintar bicicletas de blanco y que se destinaran en préstamo a personas que querían usar la bicicleta como medio de transporte pero no contaban con una.
Inició como un esfuerzo para promover el transporte público y la movilidad sostenible con las bicicletas, que en este caso con la campaña las dejaban en lugares públicos para que fuera de uso libre, publicó y gratuito.
Pero esta idea se transformó, lamentablemente, por la incidencia de accidentes que ocurría contra ciclistas, y fue entonces que la bicicleta blanca adquirió un nuevo significado: colocarla como un acto de memoria para usuarios que habían muerto en accidentes al ir circulando en la unidad, y de protesta para demandar respeto y enojaría por quienes a diario se mueven en este medio de transporte.
Según Bicivilízate Michoacán, la primera bicicleta blanca que se instaló en este tenor de protesta y homenaje fue en San Luis, Misuri en 2003, para conmemorar la muerte de un ciclista en un accidente, y desde ahí este movimiento de las bicicletas blancas con el enfoque de protesta y exigencia de seguridad vial para los ciclistas y un homenaje a quienes han perdido la vida en las calles.
Estas bicicletas blancas se instalan en el sitio donde ocurrió el accidente que haya involucrado a un ciclista, y además de la bici se coloca una placa con el nombre de la víctima y que sirve de recordatorio para visibilizar la situación y generar conciencia entre los automovilistas.
Este mensaje se retomó luego del fatal accidente del pasado 17 de julio donde el conductor de un tractocamión arrolló a un joven ciclista de 19 años en Morelia, provocando su muerte, y que llevó a la colocación de una bici blanca más en la ciudad, siendo ya un acumulado de 21, según Bicivilízate Michoacán.




