Con plantón, FNLS busca tema comercial, no de protesta: Policía Morelia
MORELIA, Mich., 8 de agosto de 2019.- Diariamente recogen hasta 700 toneladas de basura, ya sea directamente de la puerta de tu casa o esos pequeños regalitos que dejan en el piso cientos de morelianos.
Lo que recogen va desde latas de refresco, vidrio, comida, platos desechables, papel y hasta animales muertos, sobre todo perros y gatos, pero aun así, incluidas las faltas de respeto, no pierden el brío y las ganas de salir a limpiar Morelia, habló de los barrenderos.
Los barrenderos no llevan capa y tampoco ropa costosa, pero de no ser por su trabajo cotidiano la ciudad se ahogara en sus propios desechos, serían miles de toneladas al mes las que abarratorían las calles y contaminarían los ríos.
Los barrenderos tienen un aroma muy característico, el de comida en descomposición. Pero no es su culpa, la limpieza de las calles es un reflejo de la sociedad que la habita, versa el dicha. Así que su aroma es el nuestro, de nuestra comida y lo que consumimos, pero aun así hay quienes los ven feo y hasta les faltan al respeto.
Así lo ha vivido Fernando Pérez, barrendero desde hace 5 años, a quien los usuarios le han echado en cara hasta su salarios.
“Se siente bien y a la vez más no limpiar, porque uno está tratando de mantener limpia la ciudad y si hay gente que no tiene corazón y tira la basura así sin más… me ha tocado gente que hasta me dice que de sus impuestos sale mi pago y que por eso tengo que levantar su basura”, explicó el empleado del ayuntamiento.
La esposa y dos hijas de Fernando están orgullosas de su empleo, pero por ahora no tienen proyectado emprender sus propio negocio de recolección.
Caso aparte es don Vicencio Alcaraz, con 59 años de vida se aproxima a las dos décadas de trabajo en el área de limpia y recolección de residuos, en el Ayuntamiento de Morelia.
Desde el interior de un recolector, lleno de comida descompuesta, papel sanitario y moscas confío a Agencia Quadratín que con este trabajo logró darle estudios profesionales a sus dos hijos, uno que ahora es Psicólogo y un Ingeniero.
Asimismo, que ha sufrido enfermedades por el contacto descuidado con la basura, como le pasó hace unas semanas, cuando contrajo una bacteria y que lo dejó incapacitado por algunos días.
Pero no todo es malo. La fortuna le ha sonreído muchas veces. Los descuidos de la gente lo han llevado a alegres encuentros con billetes de diferentes denominaciones.
En medio de risas, don Vicencio relató: “un día mientras separaba la basura se me mete algo entre la ropa, sentía re feo porque no sabía qué era, que me acomodo el pantalón y maté, al dejarlo caer resultó ser un ratón”.
En el ayuntamiento de Morelia hay cerca de 500 empleados en el área de residuos sólidos; alrededor de cinco brigadas se despliegan al día, cada uno de entre 10 y 15 integrantes.
Diariamente se despliegan 75 vehículos y dos barredoras, sin embargo, los morelianos aún no se acostumbran a hacer la separación de los residuos. En promedio, solo el 15 por ciento de las 700 toneladas son recicladas, el resto van directas al relleno sanitario.




