MORELIA, Mich., 9 de octubre de 2019.- Los casos de violencia intrafamiliar en Michoacán se incrementaron 17.5 por ciento durante los primeros nueve meses del año, en comparación con el mismo periodo de 2018, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud (SSa). 

En su informe semanal sobre vigilancia epidemiológica, la dependencia federal notificó que la entidad suma 4 mil 463 casos de violencia intrafamiliar, es decir, 664 más que los 3 mil 799 registrados durante los meses de enero a septiembre de 2018. 

De los cerca de 4 mil 500 actos de violencia de los que ha conocido la Secretaría de Salud en lo que va del año, el 98 por ciento se cometió en contra de mujeres, con un total de 4 mil 389; mientras que el 2 por ciento restante, que equivale a 74 casos, fue en contra de hombres.

Estos números colocan a Michoacán como el quinto estado del país en donde se registran más casos de violencia intrafamiliar. En primer lugar se encuentra el Estado de México con 11 mil 561, le sigue Guerrero con 6 mil 189, Querétaro con 4 mil 641 y Guanajuato con 4 mil 628. 

La entidad cerró el año pasado con 4 mil 936 casos de violencia intrafamiliar, según registros de las autoridades de salud, de los cuales, 4 mil 895 fueron cometidos en contra de mujeres (99 por ciento) y 41 en contra de hombres (uno por ciento).

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), considera como violencia intrafamiliar, cualquier acto de poder u omisión intencional dirigido a dominar, someter, controlar o agredir física, psicoemocional o sexualmente a cualquier integrante de la familia. 

Se puede ejercer de manera física, psicoemocional, patrimonial, sexual, económica o contra los derechos reproductivos.

Algunas de las manifestaciones más frecuentes ocurren cuando las mujeres son golpeadas, violadas, insultadas, amenazadas, ignoradas o menospreciadas por su compañero.

También cuando niñas, niños, adolescentes, adultos mayores o personas con alguna discapacidad son golpeados, insultados, amenazados o humillados; o cuando algún integrante de la familia obliga a otro a tener prácticas sexuales que no desean. 

El organismo defensor de los Derechos Humanos advierte que la violencia familiar genera crisis, enfermedades, depresión, indefensión, discapacidad e incluso muerte, y que las personas que la padecen suelen ver afectada su autoestima, desarrollo intelectual, creatividad y capacidad para relacionarse con los demás.