PÁTZCUARO, Mich., 2 de abril de 2019.- “En Tócuaro no tenemos un lugar para vender nuestros productos”, señala el artesano de la madera Eliseo Castillo. Dice que los artesanos tienen que salir a comerciar a Pátzcuaro, a Quiroga o a Morelia, porque en el pueblo no hay tiendas.

El artesano explica que personal de la Casa de las Artesanías de Morelia, dependiente del Instituto del Artesano Michoacano (IAM) ha ido a Tócuaro a realizar exhibiciones de artesanía, “pero eso nada más es cada año, el 2 de febrero, Día de la Candelaria, es cuando se hace esa exhibición ahí, pero es porque van los de Morelia a organizar”, asegura.

Eliseo explica que el armadillo que hizo su hijo y con el cual ganó el primer lugar del concurso de artesanía de Michoacán 2018 lo querían comprar, “pero no quisimos vendérselos”. Les dieron 7 mil pesos de premio y al armadillo lo venden en 4 mil 500.

“Dejan (los del IAM) que saquen muchas fotografías y al rato ya no solo mi hijo lo hace, sino que hay otras personas; no lo van hacer igual, pero sí lo trabajan”, se queja. 

“Por eso nosotros no estamos de acuerdo con ellos, porque deberían de respetar los trabajos que hay de diferentes personas y no sacar fotografías”, afirma, y asevera que ahí en la plaza Don Vasco de Pátzcuaro sí deja que saquen fotografías.

“Estas cosas no cualquiera la hace; uno debe de cuidar mucho lo que hace con la cabeza”, acota en torno a los diseños que realizan los artesanos y que después son copiados por otros.