MORELIA, Mich., 23 de noviembre de 2017.- Tras dejar claro que ello no implica alentar la violencia, el doctor en Derecho, Ernesto Villanueva, autor de El Derecho de Armarse, señaló que los altos índices de inseguridad en México hacen necesario ejercer el derecho de poseer un arma, establecido en el artículo 10 de la Constitución General, donde el académico señala que se configura como un derecho humano.

Durante la presentación de su libro El Derecho de Armarse, en la Casa de Cultura de Morelia, a donde concurrieron autoridades del Gobierno estatal, municipal, representantes del poder Legislativo y de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Ernesto Villanueva señaló la importancia de proporcionar información sobre la situación jurídica de la posesión y portación de armas.

Teniendo como invitados especiales a los dos protagonistas del ahora extinto movimiento autodefensa, Hipólito Mora Chávez y José Manuel Mireles Valverde, el investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) destacó la necesidad de generar un cambio de cultura sobre el uso de armas.

Entre sus ejes sustantivos, El Derecho de Armarse cuestiona la existencia de una ley reglamentaria desfasada, contradictoria e inconstitucional, según expone el autor, quien realizó un estudio basado en encuestas y estadísticas oficiales, en que argumenta la necesidad de permitir la portación de armas para la legítima defensa.

En sus intervenciones, Hipólito Mora y Manuel Mireles recordaron que fue precisamente la indefensión en que, a su decir, se vieron por parte del Estado Mexicano frente al crimen organizado, les llevó en 2013 a tomar las armas en el conocido movimiento autodefensa, por lo que saludaron la publicación de Ernesto Villanueva.

El autor consideró que actualmente las comisiones estatales de derechos humanos en la República ejercen una discriminación con respecto al derecho de posesión y portación de armas, ya que no figura en los distintos programas y acciones que operan estos organismos, pese a que la posesión de armas es un derecho fundamental.

Otro de los planteamientos sustantivos de Ernesto Villanueva en El Derecho de Armarse es que la Constitución General de la República permite la posesión y al mismo tiempo restringe la portación de las armas, que legalmente es imposible en México, lo que considera una contradicción.

Tras señalar que existe un gran desconocimiento y mitos en torno a la posesión y portación de las armas, ejemplificó que en sociedades como la norteamericana y algunas europeas, contrario a quienes opinan que a mayor número de armas entre la población habrá mayor grado de violencia, en Estados Unidos se tiene un menor índice de criminalidad en comparación con México.

Con énfasis en la necesidad de reivindicar el sentido original del artículo 10 de la Carta Magna, consideró absurdas e inconstitucionales las campañas de despistolización establecidas en la propia norma, ya que, al contrario, dijo, tendrían que existir espacios institucionales para la capacitación y educación acerca de su uso adecuado.