MORELIA, Mich., 11 de octubre de 2018.- El uso de utensilios de plástico y unicel, bolsas y popotes quedaría prohibido en Michoacán, de aprobarse la Ley para la prevención y gestión integral de residuos sólidos urbanos y de manejo especial propuesta por el diputado Ernesto Núñez Aguilar.
Los centros comerciales, las tiendas, los restaurantes, las cafeterías, tendrán que utilizar otro tipo de materiales biodegradables como el cartón, para empacar los productos que ofertan y los consumidores tendrán que volver a utilizar bolsas de yute o tela, como se hacia anteriormente.
Las sanciones, en caso de que el pleno apruebe esa iniciativa de ley son desde 100 hasta de mil 800 unidades de medida, indicó en entrevista el legislador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
“Se trata de replicar lo que se ha hecho en otros estados, son cinco estados ya los que han legislado ya en esta materia y otros cuatro están en proceso, seríamos el décimo estado en hacerlo; hay quienes dicen que esa no es la medida sino que se haga lo que ya establece la ley que dice que hay que generar conciencia para la separación de desechos pero no se hace, entonces ocupamos que se haga la prohibición para no generar tanta basura”.
Al subir a tribuna a presentar su iniciativa señaló que el uso de popotes es algo común y prácticamente cotidiano para las personas, principalmente de zonas urbanas, que al consumir un refresco, jugo, licuado, agua o hasta café lo hacen con este delgado tubo de plástico por el cual sorben la bebida al tiempo que el futuro del planeta con estos utensilios se extingue debido a la contaminación que ocasionan.
Y si bien en la mayoría de los casos se puede prescindir de este artículo, por alguna razón éste aparece prácticamente en cada bebida, por lo que depende de cada persona el decidir si contribuye al cuidado del medio ambiente, evitándolo, o sigue afectando el planeta con las también llamadas pajillas que provocan la muerte de cientos de especies en tierra y mar.
Este pequeño tubo de plástico, que tan sólo se usa unos minutos, puede permanecer en el mundo más de 100 años antes de degradarse. Lo que implica mucho daño para especies que los ingieren pensando que se trata de alimento, indicó el legislador.