Crece 3.7% población con discapacidad en Michoacán
MORELIA, Mich., 24 de marzo de 2026.- "México necesita con urgencia una política pública de salud mental seria, estructurada, con presupuesto y con profesionales capacitados al frente", indicó la Asociación Mexicana de Psicología y Desarrollo Comunitario.
Lo anterior, ante los hechos ocurridos la mañana de este martes en la escuela preparatoria Anton Makárenko en donde un joven estudiante de dicha institución habría asesinado a balazos a dos maestras tras una aparente discusión.
Mediante un desplegado, la asociación aseveró que es importante que las autoridades enfoquen más estrategias y apoyos a generar una política pública de salud mental seria que prevenga estos hechos y atienda la salud mental de manera prioritaria.
Consideran que este tipo de situaciones pueden prevenirse si se integra una correcta estrategia de información, detección, atención y seguimiento a casos que profesores puedan reportar en las escuelas, y no se dejen de lado alarmas que se lleguen a detectar.
"Un adolescente en crisis, en un entorno escolar sin contención emocional, sin protocolos de detección temprana, sin redes de apoyo psicológico reales, es una bomba de tiempo; las estrategias implementadas han demostrado ser insuficientes", exponen en su posicionamiento.
En concreto, esta asociación de especialistas sugiere crear una política local y nacional de salud mental escolar con enfoque clínico y comunitario, que incluya diagnósticos reales, detección temprana, atención individual y grupal en planteles educativos y tener un protocolo de intervención en crisis aplicable en todos los niveles escolares.
De igual manera coordinar con especialistas en salud mental en instituciones proyectos que puedan ponerse en marcha en las aulas, complementadas con presupuesto específico y etiquetado para programas en el sistema educativo público y privado.
Esperan que este llamado pueda tener eco en las autoridades educativas y de salud para que estos hechos de violencia puedan evitarse, y si se detectan posibles casos potenciales de agresión, poder atenderlos de manera adecuada.




