Localiza Policía Morelia a mujer extraviada y la reúne con su familia
MORELIA, Mich., 7 de abril de 2026.- "Los valientes no asesinan", dijo con fuerza el político Guillermo Prieto y así salvó la vida de Benito Juárez en Guadalajara. La referencia es por algo en particular; en la calle Guillermo Prieto -quien también era poeta- se encuentra Amate Librería, que tiene un proyecto de fortalecimiento de lectura a través de la reutilización de libros, que hoy en día resulta un acto de valentía.
Bajando de la calle 20 de Noviembre sobre la de Guillermo Prieto, en el 236, se encuentra este lugar que parece el último refugio de los libros en físico, estos libros que ya de por sí guardan historias, también resguardan olores a viejo y se defienden de la modernidad y la tecnología; es la supervivencia de las letras.
El nombre de esta librería bien puede ser un juego de palabras, muy apropiado para un refugio de letras. Es Amate, cuenta a Quadratín Natalia de la Luz Romero, gerente de este espacio, por los árboles de Amate, de cuyas hojas se hicieron códices en México.

Pero también, refiere, hay personas que desde lejos ven el nombre y piensan que dice Ámate, y les gusta ese nombre, así que han adoptado este doble juego de la palabra.
En este lugar se le busca dar una segunda oportunidad a los libros, a partir de recibir donaciones de libros usados para dárselos a personas que no pueden costearselos. Los libros en ocasiones están arrumbados sin cumplir su función, "porque a veces quedan guardados en las estanterías, en las bibliotecas o a veces los tiran a la basura", dice.
Pero esta segunda oportunidad no solo aplica a los libros, explica Natalia, porque además de intentar apoyar a personas de bajos recursos que requieran libros, también les interesa promover el tema de adopción de perros.
Como todo refugio que se respete, este tiene un guardián que también está relacionado con esta segunda oportunidad. Se trata de Chilaquil, un perro que fue rescatado en condiciones complicadas y que ahora representa la imagen de la librería y además invita a la donación de libros.
Chilaquil tiene una historia real, nos dice Natalia, y narra que fue rescatado hace un año y medio en la Feria Internacional del Libro de Morelia, él era ciego, "ahí nos encontró y entonces nos gustó mucho la idea de que fuera él el que invita a acercarse a los libros y a que también se donen".
El hecho de donar libros, indicó, hace que ellos como librería los regalen para darles esta segunda oportunidad, o se den a precios muy bajos para personas que no pueden acceder a los libros.

Interesa mucho que el papel del libro en Morelia sí sea para ayudar a otros, que al mismo tiempo algo de venta les ayude para sacar adelante a la librería y a los 10 perros rescatados que tienen, y además crear una comunidad diferente en torno al libro, que sea cálida, que busque el cuidado a los demás y que siga promoviendo la lectura.
Natalia aclaró que no buscan donarlos a instituciones porque sucede que cuando llegan ahí, quedan otra vez en estanterías y no tienen movimiento, algo que le ha tocado vivir porque ha trabajado en este tipo de instituciones.
Lo que ha hecho, dijo, es acudir a zonas donde se ve que se necesitan estos libros, y puso de ejemplo las zonas cercanas a la Tenencia Morelos donde hay personas que los necesitan.
Algunos conocidos, explicó, le han preguntado si puede conseguir determinados libros para niños que no tienen apoyo económico o que sus familias viven circunstancias económicas complejas.
Pueden encontrar toda la información de esta librería en sus redes sociales, ya que están en Facebook, Instagram y TikTok como Amate Librería.




