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MORELIA, Mich., 23 de abril de 2026.- En medio del conflicto universitario, el colectivo RedCoFem Movimiento Feminista Michoacán A.C. acusó violencia misógina en el discurso de Eduardo Tena Flores, dirigente del Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana (SUEUM), y advirtió que este tipo de expresiones no solo vulnera a las mujeres, sino que erosiona la vida institucional de la casa de estudios.
A través de un posicionamiento público, el colectivo denunció la “persistencia y normalización de un lenguaje violento, misógino y discriminatorio en el espacio público”, en referencia a las expresiones del líder sindical, señaladas recientemente por su tono contra la rectora Yarabí Ávila González.
El documento es enfático en descartar que se trate de hechos aislados. “No se trata de hechos aislados ni de arranques momentáneos: estamos frente a una forma sistemática de comunicación que reproduce prácticas patriarcales, normaliza la violencia simbólica y busca descalificar desde el agravio, no desde el argumento”.
RedCoFem subraya que el problema trasciende lo discursivo y alcanza el terreno político e institucional. “El uso constante de insultos, burlas y referencias denigrantes no solo vulnera la dignidad de las mujeres, sino que deteriora el debate público y desvirtúa la legítima defensa de los derechos laborales”.
En esa misma línea, el colectivo advierte que el recurso al agravio debilita incluso las causas que se pretende defender. “Ninguna causa justa se fortalece a partir de discursos de odio”, sostiene el posicionamiento.
El señalamiento adquiere mayor peso por el cargo que ocupa Tena Flores. “La reiteración de este tipo de expresiones por parte de quien encabeza una representación sindical no es menor ni anecdótica: implica una responsabilidad pública que está siendo ejercida desde la violencia, el agravio y la descalificación sistemática”.
Además, el colectivo advierte que este tipo de conductas no puede normalizarse dentro de una institución con vocación crítica. “La reiteración de estas conductas obliga a señalar que no pueden seguir siendo toleradas ni normalizadas dentro de una comunidad universitaria que históricamente ha sido espacio de pensamiento crítico, respeto, humanista y construcción colectiva”.
RedCoFem también cuestiona el uso de la confrontación como argumento desde posiciones de poder. “Quien ocupa un cargo de representación en la UMSNH no puede ampararse en la confrontación para justificar discursos que reproducen misoginia, violencia y prácticas patriarcales”.
El posicionamiento va más allá del señalamiento individual y advierte efectos estructurales dentro de la Universidad Michoacana. “Esta violencia discursiva no es menor ni aislada, pues tiene efectos concretos en la vida universitaria: contribuye a generar y legitimar entornos en los que maestras y alumnas enfrentan agresiones, hostigamiento y prácticas discriminatorias”.
Incluso, alerta sobre la reproducción de estas prácticas en distintos niveles institucionales. “Muchas veces [estas conductas son] reproducidas desde distintos niveles de la estructura institucional, incluyendo directivos, personal administrativo y docentes”.
El colectivo advierte que tolerar este tipo de lenguaje implica sostener las condiciones que permiten la violencia. “Normalizar este tipo de lenguaje implica también tolerar las condiciones que permiten que estas violencias se ejerzan y se perpetúen”.
Finalmente, RedCoFem hizo un llamado a encauzar el conflicto por vías institucionales. “Hacemos un llamado a erradicar este tipo de prácticas y a conducir las diferencias por vías institucionales, con responsabilidad, ética y respeto irrestricto a los derechos humanos, particularmente de las mujeres”.
El posicionamiento se emite en un contexto en el que el conflicto en la UMSNH ha escalado del ámbito laboral al discursivo, con implicaciones políticas que colocan en el centro el uso del lenguaje, los límites de la representación sindical y su impacto en la convivencia universitaria.




