LÁZARO CÁRDENAS, Mich., 23 de mayo de 2013.- Con el arribo del ejército a territorio michoacano también regresa la tranquilidad a los transportistas de carga cuyo sector se venía afectando de manera considerable por la inseguridad y por los constantes bloqueos de normalistas, resaltó el delegado regional de la Canacar, Jorge Contreras Rico.

El representante de la Canacar en este puerto consideró que a falta de seguridad en las carreteras el sector de carga se vio obligado a reducir las salidas por temor a que los choferes fueran víctimas de secuestros, el robo de la carga y hasta de las mismas unidades.

“Veíamos que la situación ya estaba fuera de control de las autoridades y así lo hizo saber al gobierno federal la representación nacional de la Canacar y pues ahora nos tranquiliza el que regrese el ejército a los puntos más críticos, eso nos da confianza para la circulación de las unidades en las carreteras”, recalcó Contreras Rico.

Añadió que la inseguridad se convierte en el peor enemigo del empleo que ya existe, y peor aún la inseguridad en las carreteras reprime las inversiones, las detiene y eso impide la generación de más fuentes de trabajo y para el caso este puerto es el mejor ejemplo de esta situación”, resaltó el representante del sector transporte en la región.

“Solo hay que imaginar el sentir de las empresas y de los trabajadores del transporte que fueron víctimas de los normalistas, estos jóvenes no imaginan el gran daño que se causan así mismos porque ponen en riesgo las inversiones, y si estas se van, ellos, sus familias, y todo el estado sale perjudicado”, reflexionó Jorge Contreras.

Agregó que “ese desorden social no debe repetirse, esas acciones no deben solaparse por las autoridades porque las empresas del giro que sean pierden la confianza y emigran los capitales”, advirtió el representante del sector transporte de carga en la región.

Sin embargo, resalta que gracias a la llegada de los militares a Michoacán se respira un mejor ambiente en el sector del transporte “y seguramente esa misma sensación es en toda la sociedad que ya mostraba síntomas de desesperación ante el vandalismo de unos, el abuso de otros y todo mundo con miedo y nervios”, ponderó Contreras.

Agregó que durante muchos días el transporte de carga “no sabíamos qué hacer con las salidas de las unidades, no sabíamos que ruta tomar, no sabíamos si era mejor circular de noche o de día porque a todas horas y por cualquier carretera se sentía la inseguridad”, remarcó el empresario.

Afirmó que tan solo por la autopista Siglo XXI circulan diariamente un promedio de 750 unidades del transporte de carga en ambos sentidos de esa vía. “Imagina que tengamos que suspender la salida de los camiones, por un lado la carga y los tiempos para entregarla en su destino, por otro lado el valor de la carga y los riesgos de que secuestren al chofer, la unidad y peor aún, que se apropien del contenido, esa intranquilidad lleva a cualquier empresa a tomar determinaciones drásticas que irían en contra del desarrollo de cualquier región del país”, remarcó el representante de Canacar.