MORELIA, Mich., 22 de diciembre de 2015.- El Congreso del Estado está perdiendo capacidad de convocatoria a las sesiones solemnes desde que éstas se multiplicaron al grado de que ya se realizan dos al mes.

A la sesión solemne de este martes con motivo del bicentenario de la muerte del generalísimo José María Morelos y Pavón, a pesar de que acudió el gobernador Silvano Aureoles Conejo, pocos integrantes de su gabinete legal y ampliado llegaron.

Del Poder Judicial, su presidente, Juan Antonio Magaña de la Mora acudió, pero no los demás magistrados, aunque fueron los consejeros.

Los ex gobernadores no acudieron; del Senado de la República sólo Rocío Pineda Gochi, de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión únicamente Víctor Manuel Silva Tejeda.

Tampoco líderes empresariales con excepción del presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Arcadio Méndez, ningún líder religioso, menos sociales.

Vaya, ni todos los integrantes de la 73 Legislatura asistieron. De hecho el primer secretario, Juan Bernardo Corona omitió el número de legisladores presentes y únicamente notificó al presidente de la Mesa Directiva, Raymundo Arreola Ortega, que había quórum, es decir más de 20.

En patio del Palacio Legislativo ya ni sillas colocan porque se quedan vacías ya que ni los menesterosos se acercan.

Lo único que prevalece de aquellas sesiones solemnes en las que hasta sacaban a los reporteros para que cupieran los invitados, es el olor a pino que utilizan como alfombra en ese tipo de eventos.