MORELIA, Mich., 18 de noviembre de 2013.- El arzobispo de Morelia, Alberto Suarez Inda mencionó que para combatir la inseguridad y proteger a la población debe de haber una “labor inteligente y prudente” de las autoridades de gobierno,   pero también estas deben mostrar una actitud “firme” para implementar  acciones de respeto y de justicia entre la sociedad.

En entrevista,  el jerarca religioso dijo que la iglesia católica da su voto de confianza a los distintos órdenes gobierno y sus instituciones como las encargadas de brindar la atención y protección  que demanda la población de Michoacán.

“Michoacán tiene un pueblo noble, creo que es importante generar un ambiente en que podamos confiar los unos de otros y ayudarnos, y no estar cuidándonos los unos de los otros”, proclamó el arzobispo.

Recordó que tras el regreso de Fausto Vallejo a la gubernatura, él le solicitó al titular del Ejecutivo tomar las medidas necesarias para poder atender de raíz los problemas que afectaban a los michoacanos en su seguridad y gobernabilidad.

A raíz de este exhorto, Suarez Inda consideró que se multiplicó la solidaridad de los obispos católicos de todo el país quienes mostraron su apoyo y ánimos en particular a  Miguel Patiño líder de la diócesis de Apatzingán.

“Realmente no se trata de trasmitir esa preocupación sino de  ver la descomposición social y los enfrentamientos entre pueblos que son vecinos y que están tristemente incomunicados prácticamente porque están dominados por unos y por otros”, refirió el Alberto Suarez en torno a las denuncias públicas que lanzó el obispo de Apatzingán sobre el clima de inseguridad que afecta a la región en la que habita desde hace 32 años.

“Confío que poco a poco, ya que se dio la labor de alarma, las autoridades busquen verdaderamente caminos de solución”, remarcó Suarez Inda a 20 días de que envió una misiva al gobernador Fausto Vallejo en la que le solicitó “identificar y atender con inteligencia las raíces profundas de los hechos que preocupan y afectan a la población”.

Monseñor añadió que  los obispos de Michoacán han invitado a la grey católica a mantener una conducta positiva ante un problema que no es único de la entidad  pero que tiene años, a tal grado que se han conformado grupos  que tienen “enquistada una maldad y una semilla de odio al querer aprovecharse de los bienes y disponer de las personas”.