MORELIA, Mich., 8 de marzo de 2016.-Uno de los trabajos que mayor riesgo implica es ser policía, labor estereotipado en lo hombres; sin embargo dentro de sus filas se encuentran una gran cantidad de mujeres que diariamente sacan la casta para velar por la seguridad de la población en la capital michoacana.

Una de ellas, es Edith Garona Morales, quien lleva más de un año como policía teniendo que realizar turnos de doce horas con un descanso cada 20 días.

Cada mañana, lejos de utilizar el maquillaje, tacones, blusas o faldas; debe alistarse para estar en las instalaciones de la Secretaria de Seguridad Publica con la indumentaria requerida para un elemento de seguridad.

“Una como mujer debe de tener el valor de salir a la calle armadas y vestirse con chaleco balístico y casco es un poco más complicado”.

Lejos de lo que se llegara a pensar de alguna discriminación dentro del ámbito laboral, la joven policía aseguró sentirse protegida por sus compañeros hombres, quienes la tratan bajo respeto sin hacer alguna diferencia.

“Nuestros compañeros nos apoyan mucho e incluso nos dicen que si necesitamos algo ellos nos ayudan, en ese aspecto me siento contenta porque la gente llega a pensar que nos discriminan pero no es así “.

Edith, asegura que aunque al principio le costó trabajo a su familia asimilar su decisión de ser policía, ha contado con el apoyo de ellos y es una motivación para seguir trabajando día a día.

“Al principio no les parecía la idea de que me inscribiera en la Academia de Policia, pero al fin me apoyaron y lo siguen hacen”

Por su parte, Miriam Saucedo Mora, otra de las policías refirió que durante los cinco años que lleva en el cargo ha tenido todo tipo de experiencias que la han llevado de gratificaciones en su ejercicio laboral.

“Este trabajo es como todo, hay días buenos y malos pero al final vale la pena yo no me arrepiento de haber escogido ser policía”

Aunque aún no son madres ninguna de las dos, no descartan esa posibilidad, ya que dentro de la SSP hay programas de apoyo para que puedan alternar su trabajo como madres y como policías.