ANGANGUEO, Mich., 27 de diciembre del 2013.- Un espectáculo fuera de serie que la naturaleza ofrece al ser humano, es como miles de turistas  que acuden a los Santuarios de la Mariposa Monarca,  califican a los  millones de lepidópteros  que hibernan en los bosques de oyamel que se ubican en los ejidos de El Rosario y Sierra Chincua, en los municipios de Ocampo y Angangueo, en el oriente michoacano.

Justamente, las vacaciones de fin de año son las que un sin número de personas aprovechan para visitar los bosques de oyamel que albergan a millones de mariposas, mismas que realizan un exhaustivo viaje desde Canadá hasta el oriente de Estado de Michoacán, para hibernar.

En los lugares en mención, además del espectáculo de ver revolotear a cientos de miles de mariposas,  los visitantes pueden disfrutar de caminatas al aire libre entre el bosque y paseos a caballo para quienes les gusta montar,  lo pueden hacer;  éste es uno de los tantos servicios que los ejidatarios del lugar, ofertan al turismo.

La gastronomía es otro de los deleites que los visitantes a los Santuarios de la Mariposa Monarca, pueden disfrutar; ya que en los restaurantes, ofertan desde carne de venado hasta gallina de monte en adobo. También se pueden encontrar cabañas, para aquellas personas que deciden visitar los santuarios por más de un día.

El Santuario ubicado en Sierra Chincua ofrece, además de los servicios ya mencionados,  diversión sin igual que se vive en las tirolesas y para quienes gustan de los deportes extremos, se cuenta con una zona adecuada para realizar travesías en bicicletas de montaña.

Aunque la temporada de la mariposa comprende los meses de Noviembre hasta finales de Marzo, ejidatarios de El Rosario y Sierra Chincua señalan que los Santuarios se encuentran abiertos al público durante todo el año, donde se ofrecen todos sus servicios de manera normal, a excepción, del espectáculo de la mariposa.

La hibernación de la mariposa en el oriente michoacano ya fue declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad,  sus costos son muy accesibles, además de ser un espectáculo que vale pena disfrutar. Los Santuarios se encuentran a tres horas de la ciudad de México y a dos y media, de Morelia.