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MORELIA, Mich., 19 de agosto de 2026.- La violencia registrada este miércoles en distintas regiones de Michoacán representa una demostración de fuerza de grupos criminales y un desafío al Estado mexicano, consideró Guillermo Valencia Reyes, dirigente estatal del PRI.
La postura del priísta se expuso en entrevista con Quadratín, a pregunta expresa, tras los bloqueos carreteros, quema de vehículos y hechos violentos registrados durante la jornada, luego de un operativo federal que derivó en la detención de nueve presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Las secretarías de la Defensa Nacional, Seguridad y Protección Ciudadana, Marina y la Fiscalía General de la República informaron oficialmente que el despliegue se realizó en las localidades de Tinaja de Vargas y Colesio, en los municipios de Tanhuato y Ecuandureo, respectivamente.
De acuerdo con el comunicado conjunto, entre las nueve personas detenidas se encuentran Marisol N y Lourdes N, identificadas por las autoridades como hija y pareja sentimental de Heraclio N, alias Tío Lako, a quien señalan como jefe regional del CJNG en Michoacán y Jalisco.
Valencia Reyes cuestionó que el operativo no derivara en la captura del objetivo principal. A su juicio, el resultado habría sido exitoso con la detención de Tío Lako y no únicamente con la captura de personas de su círculo cercano, pues sostuvo que su hija y su pareja no eran consideradas generadoras de violencia ni cabezas de la organización criminal.
El dirigente priísta consideró que los acontecimientos exhiben la capacidad de reacción y presencia territorial de los grupos delictivos.
“La sociedad y los dirigentes políticos debemos entender que ante la crisis de violencia que se vive y el dominio, el control que tienen los grupos del crimen organizado ante la sociedad, ante las carreteras, su presencia territorial y su influencia sobre incluso autoridades municipales, cuerpos policiales municipales, pues andan como Pedro por su casa”, expresó.
A juicio de Valencia Reyes, los hechos constituyen “una manifestación de fuerza y un desafío al Estado mexicano”, al evidenciar la capscidad de los grupos criminales para afectar carreteras y generar episodios de violencia cuando sus intereses son golpeados.
El dirigente sostuvo que lo ocurrido este miércoles refleja un problema más amplio de presencia y control criminal en diferentes zonas de la entidad.
“Michoacán está sumergido en una espiral de violencia que parece interminable”, afirmó. Valencia Reyes señaló que tenía programado un acto político en Jacona y reconoció el riesgo que representa desplazarse por regiones afectadas por hechos violentos.
“Es una tragedia lo que está viviendo Michoacán”, concluyó.




