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MORELIA, Mich., 8 de junio de 2026.- El dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia Reyes, utilizó el arrasador triunfo de su partido en Coahuila para lanzar un mensaje político con destinatarios específicos en Michoacán: a Morena, por un lado, para advertirle que así le va a ir en 2027, y al PAN y Movimiento Ciudadano, para pedirles humildad y llamarlos a una alianza opositora.
Para el líder priísta, los resultados obtenidos pro el PRI en aquella entidad no sólo representan una victoria local, sino una señal de lo que podría ocurrir en la disputa nacional y estatal rumbo a las elecciones de 2027, siempre y cuando la oposición logre construir una alianza capaz de enfrentar al bloque gobernante.
En rueda de prensa, este lunes, Valencia destacó que la coalición encabezada por el PRI ganó los 16 distritos locales en disputa y alcanzó el 55 por ciento de la votación, contra el 26.2 por ciento obtenido por Morena.
“Fue un triunfo de dos a uno”, resumió. Según expuso, el PRI obtuvo 684 mil 515 votos frente a 326 mil 12 de Morena, una diferencia superior a los 358 mil sufragios y cercana a los 29 puntos porcentuales.
Incluso, agregó que la difrerencia entre el primer y segundo lugar fue mayor a la votación conjunta obtenida por todos los demás partidos políticos participantes.
Valencia subrayó que PAN, Movimiento Ciudadano y Partido Verde quedaron por debajo del tres por ciento de la votación local, lo que derivaría en la pérdida de sus registros estatales.
“Es un mensaje que manda la ciudadanía y que debemos entender todos a nivel nacional”, afirmó.
Desde esa lectura, el dirigente priísta aseguró que el resultado demuestra que el PRI continúa siendo una fuerza competitiva y capaz de derrotar electoralmente a Morena.
A partir de ello, llamó a los partidos opositores a dejar de lado intereses particulares y construir una alianza electoral para 2027.
“Ojalá esta elección sirva como mensaje a las otras fuerzas políticas con las que podemos construir, estoy hablando específicamente del PAN y de Movimiento Ciudadano”, expresó.
Valencia insistió en que la polarización política impulsada por Morena ha provocado que el electorado termine concentrando su voto entre dos opciones claramente diferenciadas.
En ese contexto, sostuvo que el PRI se ha consolidado como la principal fuerza opositora. “Los ciudadanos están viendo que la verdadera opción de oposición es el PRI”, aseguró.
Aunque afirmó que el PRI tiene condiciones para competir solo en diversos municipios y regiones del estado, sostuvo que la prioridad debe ser construir una alternativa amplia frente al oficialismo.
“Esto ya no se trata de ver por intereses de partido, se trata de ver por intereses de nación”, señaló.
Incluso adelantó que una vez concluida la Copa Mundial de Futbol buscará retomar conversaciones con Acción Nacional para explorar posibles acuerdos políticos.
“Vamos a dejar que pase el Mundial y después vamos a platicar con el PAN. Si nos ponemos de acuerdo, adelante; y si no, nosotros estamos preparados”, dijo.
La victoria priísta en Coahuila también fue utilizada por Valencia para contrastar la situación de seguridad entre aquella entidad y Michoacán.
Aseguró que Coahuila logró superar una crisis de violencia comparable a la que actualmente enfrenta el estado gobernado por Alfredo Ramírez Bedolla.
“Coahuila es la muestra clara de que cualquier problema de inseguridad se puede resolver”, afirmó.
Según su valoración, la entidad norteña logró revertir años de criminalidad y convertirse en uno de los estados con mejores indicadores de seguridad pública del país, mientras que en Michoacán persisten problemas que, dijo, han generado incluso la pérdida de capacidad de asombro entre la población.
En el plano político, Valencia aprovechó para lanzar críticas directas contra Morena y contra algunos de sus principales liderazgos nacionales.
Acusó al partido gobernante de negarse a reconocer los resultados electorales de Coahuila pese a haber contado, según dijo, con toda la estructura federal a su favor. “Qué mal se ve Morena no reconociendo el triunfo”, expresó.
Incluso calificó de “ridículos” y “patéticos” los cuestionamientos realizados desde el oficialismo sobre el resultado electoral.
También dirigió señalamientos contra la dirigencia nacional morenista y sostuvo que la derrota representa un revés político para figuras cercanas al expresidente Andrés Manuel López Obrador.
En el ámbito estatal, interpretó la reciente reunión de aspirantes morenistas a la gubernatura como una señal de preocupación interna. “Ellos saben cómo les va a ir, saben que se les acabó el corrido”, afirmó.
No obstante, el dirigente priísta rechazó asumir una postura triunfalista. Por el contrario, pidió a la militancia tomar el resultado con humildad y utilizarlo como incentivo para fortalecer la organización territorial del partido.
“Sería un error pensar que ya ganamos. Hay que ponernos a trabajar más”, señaló. Valencia también aprovechó para enviar mensajes al PAN, partido con el que mantiene diferencias públicas desde hace meses.
Aunque volvió a cuestionar lo que llamó actitudes de “doble moral” de algunos liderazgos panistas, insistió en que el momento político obliga a construir acuerdos.
“Con mucha humildad les digo a los compañeros de Acción Nacional: hay que buscar cómo sí nos ponemos de acuerdo”, manifestó.
El dirigente concluyó que la elección de Coahuila no debe interpretarse únicamente como un triunfo regional, sino como un precedente que podría anticipar escenarios electorales en otras entidades y en la contienda nacional de 2027.
“Lo que hicieron los ciudadanos de Coahuila impacta a nivel nacional. Es un mensaje contundente para México”, sostuvo.




