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MORELIA, Mich., 21 de enero de 2026.- La disputa interna por la candidatura de Morena al gobierno de Michoacán rumbo a 2027 volvió a tensarse tras las declaraciones del diputado federal Leonel Godoy Rangel, quien afirmó que el senador Raúl Morón Orozco estaría dispuesto a hacerse a un lado para que una mujer encabece la postulación, una expresión que detonó reacciones inmediatas y obligó a la dirigencia estatal a fijar postura y encuadrar el proceso bajo reglas formales.
El señalamiento de Godoy fue leído al interior de Morena como si la candidatura ya estuviera en manos del senador y pudiera disponerse de ella, lo que abrió un nuevo frente de fricción en el partido y reavivó el jaloneo entre grupos rumbo a la sucesión de 2027.
La declaración generó respuesta desde el bloque cercano al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, particularmente entre liderazgos femeninos que han ganado visibilidad en la conversación sucesoria, como la secretaria de Movilidad, Gladyz Butanda, quien reprochó que se plantee la idea de que las mujeres necesitan que les cedan candidaturas.
Ante el escalamiento del debate, el presidente estatal de Morena, Jesús Mora, salió al paso para frenar lecturas anticipadas y comprometer públicamente un proceso democrático y transparente. En rueda de prensa, sostuvo que ese tipo de expresiones “no corresponden al momento político” del partido ni a su lógica interna.
Mora subrayó que en Morena no existen “marquesados” ni candidaturas tratadas como patrimonio político, y advirtió que nadie puede asumirse como candidato o candidata antes de que se active el proceso formal. “Hablar de ceder la candidatura es utilizar un lenguaje que no corresponde al proceso histórico de transformación profunda que estamos viviendo”, afirmó.
El dirigente sostuvo que ese tipo de expresiones remiten a prácticas ajenas al movimiento. “Hablar de ceder la candidatura es hablar de herencia, de propiedad, de patrimonio político”, dijo, y enfatizó que “en Morena no existen marquesados”.
Mora recordó que actualmente no existe convocatoria ni proceso abierto y que cualquier adelanto genera confusión entre la militancia. “No hay encuesta, no hay definiciones, no se ha publicado ni la convocatoria”, señaló, al advertir que “nadie puede decir que tiene la candidatura en su bolsa”.
Indicó que la definición de la candidatura se dará exclusivamente a través de los órganos nacionales del partido. “Tenemos una Comisión Nacional de Elecciones, tenemos un Consejo Nacional y un Comité Ejecutivo Nacional”, precisó, y añadió que son esas instancias las responsables de conducir el proceso conforme a los estatutos.
Con ese posicionamiento, Mora buscó comprometer a todos los actores internos a respetar los tiempos y las reglas del partido, al tiempo que desmarcó a la dirigencia de cualquier lectura que presente la candidatura como una decisión personal o negociable. “Es una falta de respeto a la militancia y al pueblo que nos observa”, sostuvo.
El episodio dejó expuestas las tensiones que atraviesan a Morena Michoacán en la antesala de 2027. Por un lado, el grupo cercano a Raúl Morón, que ha insistido en su posicionamiento político y electoral. Por otro, el bloque alineado al gobernador, que ha empujado con mayor fuerza la narrativa de un relevo femenino y ha cuestionado definiciones anticipadas.
Aunque Godoy no se retractó públicamente de sus dichos, la reacción que generaron obligó a que tanto él como la dirigencia estatal quedaran políticamente colocados bajo un mismo marco: la promesa de que la candidatura se definirá mediante un proceso “democrático”, “transparente” y “apegado a los estatutos”.
En medio del jaloneo interno, la dirigencia de Morena buscó cerrar el paso a definiciones adelantadas y colocar la sucesión bajo control institucional, en un proceso que, según afirmó Mora, deberá resolverse “sin imposiciones” y con “respeto a la militancia”.