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MORELIA, Mich., 30 de septiembre de 2022.- La directora de Humanas sin Violencia, Lucero Circe López Riofrío, consideró que, a un año del gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla en Michoacán, todavía está pendiente consolidar una política pública que garantice pleno acceso a las mujeres a una vida libre de violencia.
En entrevista con Quadratín, la activista mencionó que las autoridades han pretendido minimizar las violencias que aquejan a las mujeres, puesto que ni siquiera existe capacidad de reconocimiento de que, en medio de la violencia generalizada, este sector de la población se encuentra en una situación de especial vulnerabilidad.
“Me parece que no se tiene una política pública clara y contundente, que permita poder hablar de aspectos que tienen que ver con la salud sexual y reproductiva, derecho a un aborto seguro, acceder a los servicios de salud de las mujeres, el fortalecimiento de las instancias municipales para atención a la violencia contra las mujeres”, dijo.
La presidenta de Humanas sin Violencia señaló que parece que todo el discurso se dirige a atender aquello que tiene que ver con la pacificación en general, como si ya no existieran problemáticas de seguridad pública y una serie de delitos que se cometen específicamente en contra de las mujeres.
Consideró que las mesas de seguridad constituyen una estrategia ineficaz, porque no se traducen en seguridad pública para las mujeres, pues se siguen llevando a cabo en dónde no están centradas las mujeres, donde no hay una mirada crítica sobre cómo hay contextos específicos de violencia que repercuten en la vida de las mujeres.
“Creo que se queda corto, que hay intención de tratar de no ponerlo en el primer plano para no reconocer que existen deficiencias que se tienen que corregir, atender de manera muy puntual; creo que esa deuda no es una deuda solo de este Gobierno, sino resultado de una inercia de diferentes partidos políticos que tienen sobre la vida de las mujeres”, comentó.
La poseedora de la Presea a la Mujer Michoacana lamentó que cada vez que llegan nuevos actores políticos a ocupar cargos públicos, en este caso, la gubernatura de Michoacán, se observa una tendencia a poner en un segundo plano la raíz de las violencias que aquejan a las mujeres.
Externó también su preocupación por la distancia que todavía existe para alcanzar la igualdad, ya que mencionó que una constante es la violencia política, donde se mina la posibilidad de una equidad en el servicio público y por lo tanto de los derechos políticos de las mujeres.
“No hay condiciones para ejercer el derecho a la igualdad, sigue habiendo violencia política, se sigue no reconociendo la igualdad que afecta los derechos políticos, la libertad de expresión, el derecho a la manifestación, que en su mayoría han sido han sido violentados en contra de las expresiones de las mujeres”, dijo.
La activista manifestó su preocupación por la pretendida desaparición de la policía civil y el arribo de una policía militar que podría poner en riesgo la seguridad de las mujeres y derechos como la libre manifestación, ejemplificó que ya se ha observado con la represión policial y vallados durante algunas movilizaciones.
Cuestionó que se minimice el número de homicidios de mujeres, amenazas e intentos de invisibilización, consecuencia, dijo, de que prevalecen vacíos que la autoridad no quiere ver, debido a que no reconoce a las mujeres como sujetas políticas.
“Esta es la gran deuda: todavía no terminan de entender estas autoridades, y no terminan de focalizar que es necesaria la atención, porque la violencia que se ejerce contra las mujeres es distinta a la que se ejerce hacia los hombres, y creo que ahí está el punto en donde todavía no existe la comprensión”, lamentó.




