Llevarán observación electoral hasta prisiones y voto en el extranjero
MORELIA, Mich., 14 de mayo de 2026.- El PRI Michoacán comenzó a desfondar públicamente sus tensiones internas rumbo a las elecciones de 2027. Reclamos por exclusión, acusaciones de imposición, señalamientos de operar para el PAN, deslindes públicos, críticas a la falta de democracia interna y advertencias sobre un posible colapso electoral marcaron el choque abierto entre grupos históricos del priismo y la dirigencia estatal encabezada por Guillermo Valencia Reyes.
La confrontación estalló tras la difusión de un posicionamiento de Priístas Unidos por Michoacán (PRIUM), grupo integrado por cuadros históricos del priismo moreliano y regional, que exigió que la eventual candidatura a la alcaldía de Morelia no sea producto de “improvisaciones” ni de decisiones unilaterales.
“La candidatura de Morelia debe construirse con seriedad, competitividad y visión de gobierno”, planteó el grupo.
Aunque el documento evitó mencionar directamente nombres, dentro del PRI el mensaje fue leído como una respuesta al posicionamiento político que ha venido tomando René Valencia, activista y hermano del dirigente estatal Guillermo Valencia Reyes, rumbo a la disputa por Morelia.
El posicionamiento incluyó nombres con peso histórico dentro del priismo local: Wilfrido Lázaro Medina, Rocío Pineda Gochi, Roberto Carlos López García, Rosalva Vanegas Garduño, Jesús Hernández Peña, Diego Romeo Chávez Hernández, Mario Magaña y Eligio Cuitláhuac González Farías.
El fondo del conflicto, sin embargo, va mucho más allá de una candidatura municipal. Lo que comenzó a aflorar es una disputa por el control político del PRI Michoacán, por la definición de las alianzas opositoras y por el modelo de conducción interna del partido rumbo a 2027.
En entrevista con Quadratín, Diego Romeo Chávez Hernández defendió la legitimidad y permanencia de PRIUM, al asegurar que se trata de una organización creada desde 2014 precisamente para evitar la fragmentación del priismo y la fuga de cuadros hacia otras fuerzas políticas.
Explicó que el grupo surgió originalmente desde una organización de exlegisladores y posteriormente se formalizó como una corriente interna con estructura, representación municipal, estatutos y operación política permanente.
Según relató, PRIUM ha colaborado con distintas dirigencias estatales del partido, aunque con resultados y niveles de interlocución distintos.
Recordó que durante la dirigencia de Víctor Silva Tejeda existió integración de perfiles ligados al grupo dentro de candidaturas y órganos internos, lo que permitió obtener triunfos electorales en municipios como Villamar y Tlazazalca.
También afirmó que bajo la dirigencia de Jesús Hernández Peña integrantes de PRIUM ocuparon posiciones estratégicas como coordinaciones regionales y delegaciones partidistas, lo que contribuyó a que el PRI obtuviera 21 presidencias municipales, ocho diputaciones locales y tres federales en el proceso electoral de 2021.
Sin embargo, acusó que con la actual dirigencia estatal se rompieron los canales de inclusión política y se desplazó a liderazgos territoriales históricos. “El PRI es la militancia”, sostuvo.
Diego Romeo señaló que actualmente la dirigencia opera de manera cerrada y desconectada de las estructuras reales del partido.
Afirmó además que perfiles como Rocío Pineda Gochi, Wilfrido Lázaro Medina y Roberto Carlos López García cuentan con trayectoria, estructura territorial y reconocimiento ciudadano suficientes para competir por candidaturas de alto nivel, particularmente en Morelia.
Incluso se colocó a sí mismo dentro de esa lógica de competitividad política, al señalar que cuenta con cerca de 35 años de experiencia en los tres órdenes de gobierno.
El priísta también cuestionó la concentración de decisiones en la dirigencia estatal y calificó el modelo actual como excluyente. A su juicio, el control vertical de las candidaturas ha debilitado electoralmente al PRI y reducido su competitividad frente a Morena.
La respuesta de Guillermo Valencia Reyes fue frontal. “En Michoacán el presidente del PRI es Memo Valencia, les guste o no”, lanzó el dirigente estatal al ser cuestionado sobre PRIUM.
Memo Valencia acusó a varios integrantes de ese bloque de haber abandonado políticamente al PRI desde la pasada elección para operar a favor del PAN y del alcalde de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar.
“Hasta una suplencia de regiduría la tienen que buscar a través del PAN, no del PRI”, afirmó. El dirigente aseguró que muchos de esos actores “ya no hacen política en el PRI” y sostuvo que quienes aspiren a espacios partidistas deberán sujetarse a las reglas de la actual dirigencia estatal.
Incluso dejó entrever un veto político interno. “No van a tener ningún espacio por el PRI, así de fácil”, declaró. Valencia Reyes defendió además el modelo actual de definición de candidaturas y rechazó que exista exclusión desde la dirigencia.
“Aquí las candidaturas se ganan con trabajo, no con grilla barata desde los cafés”, dijo. Argumentó que varios de los perfiles críticos participaron activamente en campañas de candidatos ajenos al PRI durante la elección pasada, particularmente en apoyo al PAN y a Alfonso Martínez.
“Ellos participaron activamente en la campaña de un candidato que no es de su partido”, acusó, al señalar que incluso existirían causales estatutarias de expulsión. Pero los grupos críticos respondieron precisamente reivindicando esa alianza de facto con Acción Nacional.
En entrevista con Quadratín, Wilfrido Lázaro Medina confirmó que dentro del priismo existen actualmente dos expresiones diferenciadas: PRIUM y “Michoacán ya Decidió”, esta última integrada por él y otros actores políticos con la intención de construir un bloque más amplio que incluya no sólo priistas, sino ciudadanos y otras fuerzas opositoras.
Wilfrido sostuvo que ambas organizaciones mantienen coincidencias políticas y colaboran entre sí, particularmente en la idea de construir una oposición competitiva frente a Morena.
Afirmó que la dirigencia actual del PRI en Michoacán ha relegado al “verdadero priísmo”, es decir, a las estructuras territoriales y militantes que históricamente operaron en seccionales, municipios y campañas.
“La estructura formal del partido está desconectada de la gente”, advirtió. También criticó la eliminación de mecanismos democráticos internos dentro del PRI y lamentó que las decisiones partidistas se hayan concentrado cada vez más en una sola figura.
Recordó que incluso votó por escrito contra las reformas estatutarias que eliminaron procesos internos democráticos dentro del partido. “Es incongruente que un partido que impulsó la democracia en el país hoy no la tenga internamente”, planteó.
Wilfrido defendió además el respaldo que muchos priistas dieron a Alfonso Martínez en la pasada elección municipal de Morelia, al señalar que esa decisión obedeció a la lógica nacional de construir alianzas opositoras frente a Morena.
Según explicó, la dirigencia estatal rompió en aquel momento acuerdos políticos que sí existían a nivel nacional, lo que llevó a buena parte de la militancia a respaldar candidaturas comunes con el PAN.
Incluso reveló que el PRI nacional terminó dándoles la razón frente a intentos de expulsión promovidos desde Michoacán.
El exalcalde consideró que rumbo a 2027 la oposición necesitará una alianza mucho más amplia entre PRI, PAN, Movimiento Ciudadano y ciudadanía organizada, sin subordinaciones entre partidos.
“Se necesita una mesa muy grande y muy amplia”, expresó. Propuso incluso utilizar mecanismos demoscópicos y herramientas tecnológicas para definir candidaturas competitivas con base en posicionamiento real, reconocimiento ciudadano y capacidad política.
En medio de la confrontación, uno de los nombres incluidos dentro del posicionamiento de PRIUM terminó por deslindarse públicamente: Eligio Cuitláhuac González Farías. En entrevista con Quadratín, negó pertenecer a cualquier corriente interna y aseguró que jamás fue consultado para utilizar su nombre dentro del documento.
“No tengo ninguna vinculación con ellos”, afirmó. También dijo desconocer el origen del posicionamiento y cuestionó que su nombre apareciera en notas periodísticas sin autorización. “Ni me preguntaron, ni me pidieron mi opinión, ni me han invitado a reuniones”, declaró y así lo publicó en redes sociales para fijar distancia política.
“No formo parte de ninguna expresión, corriente política o grupo. Desconozco el origen de la información que se ha generado a través de notas periodísticas, por lo que me deslindo totalmente de ella”, escribió.
El episodio exhibió no sólo el conflicto interno por las candidaturas de Morelia, sino una disputa más profunda por el futuro político del PRI en Michoacán: quién controla el partido, quién define las alianzas y bajo qué reglas se construirá la oposición rumbo a 2027.
Mientras Morena mantiene el control político nacional y estatal, dentro del PRI se atizan los reacomodos, los mensajes cruzados y la batalla anticipada por el poder interno del tricolor.




