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MORELIA, Mich., 9 de marzo de 2026.- Aunque Diego Urik, responsable del feminicidio de Jessica González Villaseñor enfrenta una sentencia de hasta 50 años de prisión, el caso aún podría prolongarse hasta ocho años más debido a los recursos legales que el agresor todavía puede interponer, advirtió su madre, Verónica Villaseñor.
En entrevista con Quadratín, en el marco de las actividades conmemorativas por el Día Internacional de la Mujer, la madre de la víctima cuestionó que el sistema judicial considere que ya hubo justicia cuando el sentenciado conserva la posibilidad de recurrir a un amparo.
“Esta es mi realidad, aunque tenga una pena máxima de 50 años. Él todavía tiene la opción, todavía tiene el derecho de presentar un amparo y ese derecho se lo dan todavía hasta por ocho años”, expresó mientras mostraba la cartulina con la que participó en la marcha.
Ante ese escenario, preguntó si realmente puede hablarse de justicia para las víctimas de feminicidio. “Entonces dime tú si a esto se le llama justicia. Aquí está la realidad”, señaló.
Villaseñor también denunció que durante el proceso judicial hubo decisiones que, a su juicio, minimizaron la gravedad del crimen. Señaló directamente al magistrado Alejandro Bribriesca, a quien atribuyó haber reducido la pena del agresor en siete años y medio.
“El Magistrado me dijo que la vida de Jessy no suma y no resta”, afirmó, al referirse a una frase que, dijo, quedó plasmada en la resolución judicial. Entonces esto es algo indignante para mí, para mi familia y ningún juez, ningún magistrado tiene el derecho de menospreciar la vida de mi hija”, agregó.
Debido a estas inconformidades, explicó que el caso llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
“Llegamos hasta la Suprema Corte para dejarles bien en claro que nadie tiene el derecho de menospreciar la vida de mi hija. Esté ella o no, es un ser humano que ya no está con nosotros, pero sus derechos deben de persistir”, sostuvo.
La madre de Jessica Villaseñor señaló que este 8 de marzo marchó para exigir justicia en nombre de su hija y de quienes ya no pueden defenderse. “Si mi hija no está aquí para gritar y defender sus derechos como lo hizo anteriormente, porque ustedes saben que ella participaba en estas luchas, pues estoy yo aquí con su familia”, dijo.
Durante la entrevista también criticó el funcionamiento del sistema de justicia, al considerar que el énfasis en el debido proceso suele dejar en segundo plano a las víctimas.
“La abogada siempre decía que había que cuidar el debido proceso. Y yo me preguntaba: ¿y los derechos de mi hija en qué momento?”, expresó, al recordar, además, las circunstancias en que fue localizado el cuerpo de su hija, lo que para ella evidencia fallas en la respuesta institucional.
“¿En qué momento van a cuidar los derechos de mi hija cuando un cuerpo está tirado cinco días y yo como mamá llorando y proclamando para encontrarla?”, cuestionó. Por la mañana, familiares y activistas colocaron una lona para denunciar lo que consideran omisiones en el caso, aunque posteriormente fue retirada.
Además de esta situación, señaló que ella y su familia consideran cómplices a tres amigos de Diego Urik, por lo que advirtió que continuará exigiendo justicia. “Al gobierno del estado le incomoda nuestra lucha, le incomodan nuestras palabras, pero no vamos a callar y no vamos a parar”, concluyó.




