En 2027, la derecha perderá sus pocos bastiones: Gladyz Butanda
MORELIA, Mich., 18 de septiembre de 2026.- Si las autoridades electorales no reciben los recursos solicitados para organizar los comicios de 2027, tendrán que sacrificar la calidad de las elecciones, advirtió David Alejandro Delgado Arroyo, vocal ejecutivo de la Junta Local del Instituto Nacional Electoral (INE) en Michoacán.
En entrevista con Quadratín, a pregunta expresa, señaló que el INE solicitó inicialmente un presupuesto nacional de 47 mil millones de pesos, pero el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación contempla 42 mil millones.
Explicó que los cinco mil millones de pesos retirados correspondían a un presupuesto precautorio para la posible realización de una consulta popular, cuya procedencia se conocerá hasta noviembre.
De los 42 mil millones restantes, agregó, más de 10 mil millones corresponden al financiamiento de los partidos políticos, por lo que el Instituto dispondría de poco más de 30 mil millones de pesos para su operación y la organización electoral.
“Si las instituciones electorales no tenemos el presupuesto que se solicita, entonces vamos a tener que sacrificar calidad en las elecciones; hay cosas que no se pueden hacer por más que busquemos hacerlas, porque hay una limitación presupuestal”, advirtió.
Delgado Arroyo señaló que uno de los mayores gastos será la contratación de supervisores y capacitadores asistentes electorales, cuyo costo nacional se aproxima a seis mil millones de pesos.
Rechazó que el presupuesto solicitado pueda evaluarse únicamente con base en la inflación, pues también deben considerarse el crecimiento de la población y el aumento de los salarios mínimos.
Explicó que una mayor población implica contratar más personal, imprimir más boletas y adquirir más papelería y materiales electorales. Al mismo tiempo, el incremento salarial repercute en el pago del personal operativo y de servicios subcontratados de vigilancia y limpieza.
Recordó que en los procesos electorales de 2021 y 2024 el INE enfrentó dificultades para contratar capacitadores asistentes electorales, debido a que la remuneración ofrecida era cercana al salario mínimo, lo que volvió poco atractivo el trabajo de campo y provocó renuncias recurrentes.
Como antecedente de las consecuencias de un presupuesto insuficiente, mencionó la elección del Poder Judicial, cuando no se instalaron todas las casillas requeridas y el número de electores atendidos en cada una pasó de 750 a mil 500.
“Las reducciones presupuestales sí tienen una implicación sobre la fortaleza o debilidad de los órganos electorales. La clase política tiene que entender que, si no se dota de los recursos suficientes a las autoridades electorales, estará limitada para cumplir todas las tareas que se realizan”, sostuvo.




