Condena CSIM que Congreso retrase a 2027 consulta indígena en educación
MORELIA, Mich., 8 de diciembre de 2025.- A propuesta del gobierno del estado y por aprobación del Congreso de Michoacán, la Secretaría de Desarrollo Rural y Agroalimentario (Sedrua) ejercerá en 2026 un presupuesto de 662 millones 634 mil 834 pesos, menor a los 676 millones 27 mil 371 pesos autorizados para 2025.
La diferencia es de 13 millones 392 mil 537 pesos menos, lo que representa una reducción cercana al 2 por ciento en términos nominales; así quedó establecido la madrugada de este lunes tras la aprobación del presupuesto 2026, por unanimidad en el Poder Legislativo.
De acuerdo con los registros presupuestales del propio gobierno estatal, Sedrua ha transitado por una curva descendente en los últimos años. En 2021 operó con poco más de 818 millones de pesos.
Para 2022 el monto cayó a alrededor de 630 millones, lo que implicó uno de los ajustes más severos del sexenio. En 2024 la dependencia recuperó parte de esos recursos al rebasar los 702 millones de pesos, pero en 2025 volvió a retroceder hasta los 676 millones ya mencionados.
La nueva disminución para 2026 deja a la institución por debajo no solo de su nivel de 2024, sino casi una quinta parte por debajo de lo ejercido en 2021. Sedrua es la dependencia estatal encargada de estructurar, ejecutar y coordinar la política de desarrollo rural y agroalimentario en Michoacán.
Entre sus facultades se encuentran impulsar la productividad del campo mediante programas de apoyo a productores, fomentar infraestructura rural, promover prácticas sustentables.
Además, contribuir a la tecnificación de unidades de producción, articular esfuerzos con municipios y federación, y acompañar a los sectores agrícola, pecuario y pesquero en tareas de mejora organizativa y acceso a insumos.
La decisión de reducir recursos para 2026 ocurre en un contexto de presiones presupuestales generales, pero impacta directamente a una dependencia cuya gestión incide en la atención de pequeños y medianos productores y en la capacidad institucional para responder a las condiciones cada vez más complejas del campo michoacano.




