MORELIA, Mich., 5 de octubre de 2017.- Tintes políticos se observan en la queja interpuesta por activistas en pro de la inclusión de las personas con discapacidad ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) por la realización inadecuada de rampas para este sector de la población, consideró Alfonso Martínez Alcázar, presidente municipal de Morelia.
El edil señaló que si bien se han colocado más de 500 rampas para personas con discapacidad en el periodo comprendido de septiembre de 2015 a septiembre de 2017, los activistas solo refieren una rampa, localizada en la calle Bucareli, donde, acotó, se han colocado más de 50 de estos equipamientos.
"En Morelia al término de mi administración habrá mil rampas para personas con discapacidad, es uno de los compromisos que he asumido... en este estudio se enfocaron en la calle Bucareli, donde hay 50 rampas y vieron una, me da la impresión de que esta acción tiene tintes políticos", reiteró el edil moreliano.
Agregó que la inconformidad de activistas será positiva, no obstante, ya que generará la oportunidad para revisar las condiciones en que se construyeron las rampas para personas con discapacidad y verificar que sus características se alinean a la norma.
Expuso que las rampas son susceptibles de experimentar mejoras, aunque al momento "no se habían construido tantas".
Martínez Alcázar manifestó que el municipio tiene un "compromiso real con las personas con discapacidad", mediante el cual se pretende lograr la inclusión de este sector con la colocación no solo de rampas, sino también de señalética en Braille para que personas con discapacidad visual puedan ubicar las vialidades por donde transitan.
Cabe recordar que la queja interpuesta ante la CEDH por José Gabriel Mora Ortega, promotor del Programa para la Inclusión de Personas con Discapacidad, del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) nacional, el pasado 4 de octubre, contra el ayuntamiento de Morelia, deriva de un dictamen emitido por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) sobre estos equipamientos, el que determinara que son excluyentes al no ajustarse a los criterios de ser cómodas, seguras, accesibles y permitir el tránsito independiente de personas con discapacidad.
El análisis se efectuó sobre rampas instaladas en el parque lineal del río Chiquito, el anillo periférico y las calles Iretiticateme, Benito Juárez, Ignacio Zaragoza, donde se encontró que la inclinación, el diseño y la pendiente de las mismas no se ajusta a la normatividad en la materia, lo que atenta contra la movilidad de cerca de 15 mil 840 personas, que corresponden al 48 por ciento de la población de personas con discapacidad asentadas en Morelia que padece una discapacidad motriz, de un estimado de 33 mil personas.