Piso parejo y filtro anticrimen, ofrece PAN en candidaturas 2027
MORELIA, Mich., 28 de febrero de 2022.- La creación del Instituto de la Judicatura del Poder Judicial de Michoacán, como contrapeso del Consejo del Poder Judicial, fue propuesta por los diputados de Morena Julieta García, Eréndira Isauro y Juan Carlos Barragán.
Instituto de la Judicatura sería un órgano desconcentrado del Poder Judicial, compuesto por los miembros designados por el Consejo del Poder Judicial, así como por representantes de la organización sindical titular de las Condiciones Generales de Trabajo o en su defecto, por representantes de los trabajadores del Poder Judicial, elegidos por mayoría en votación universal, pública, libre y secreta
A su cargo tendría la capacitación y profesionalización del personal y la carrera judicial de los defensores públicos, la organización de los concursos de oposición, limitar la discrecionalidad de los nombramientos otorgados por jueces y magistrados, para garantizar que solo se otorguen a los vencedores en los concursos y el reforzamiento de las facultades institucionales de combate a la corrupción y al nepotismo.
La iniciativa de los diputados morenistas se desarrolló a partir de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2019 en la que los jueces y magistrados michoacanos fueron percibidos como corruptos por el 70.2 por ciento de los ciudadanos y solo 29.4 por ciento expresaron su confianza en ellos.
Para los diputados los jueces y servidores públicos no siempre se conducen con la ética, profesionalismo, independencia e imparcialidad que deben prevalecer en el desempeño de sus cargos y muchas veces sucumben ante intereses mezquinos.
En su exposición de motivos señalan que los cargos que deberían ocuparse por méritos se otorgan a familiares y amigos en un afán por exprimir los recursos públicos antes que servir a la justicia, por lo que el sistema de carrera judicial no ha sido exitoso para asegurar que quienes lleguen a ser juzgadores sean las personas más honestas y mejor preparadas.
Tampoco se ha podido desterrar la corrupción, sino que, por el contrario, la endogamia y el amiguismo han producido redes clientelares muy arraigadas, en las que se trafica con plazas, se intercambian favores, o peor aún se pone precio a la justicia.
Esto tiene consecuencias no solo al interior del Poder Judicial, donde se generan desequilibrios de poder entre los funcionarios de mayor jerarquía y aquellos servidores públicos de menor rango, sino que además genera desigualdades en el sistema judicial porque dificulta que los más pobres puedan ser escuchados y que sus reclamos sean atendidos.




