Arrasa Torres Piña en interna de Morena: AIMSA-Quadratín
MORELIA, Mich., 3 de octubre de 2017.- A partir del reconocimiento de que el Poder Legislativo es calificado por los ciudadanos, en los últimos lugares de confiabilidad y credibilidad, la diputada Juanita Nohemí Ramírez Bravo propone un código de conducta en el que se especifican principios y valores que deben seguir tanto los diputados como los trabajadores en general.
Considera la legisladora del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) que siendo el Poder Legislativo, el creador de las normas, tienen la obligación no sólo de cumplirlas, sino de ser el ejemplo a seguir.
“Sin duda, todos coincidimos en que el mal uso de los recursos públicos, el acoso, la discriminación, la deshonestidad y la falta de respeto hacia nuestros compañeros son conductas condenables y que no tienen cabida en este Congreso. Si esas conductas, no se especifican en un código interno, resulta difícil su prevención o sanción correspondiente”.
En su propuesta que presentará al pleno de la 73 legislatura en la sesión del cuatro de octubre señala que la observancia del código de conducta, le permitirá al Congreso recuperar la credibilidad perdida del ciudadano y contribuirá a mejorar significativamente las relaciones entre todos nosotros.
Los principios y valores que propone son: Confidencialidad, eficiencia, honestidad, imparcialidad, lealtad, legalidad, respeto, responsabilidad, solidaridad y transparencia.
Considera conductas que contravienen los principios y valores del servicio público: aceptar beneficios económicos, dádivas, regalos, favores u otras ventajas, directa o indirectamente, para sí o para terceros.
Destinar los recursos económicos, materiales o humanos para un fin distinto al que fueron asignados; dar mal uso a los recursos y bienes materiales del Poder Legislativo, resultando en que presenten un desgaste mayor al habitual o utilizar los vehículos de uso oficial o maquinaria, en días y horas no hábiles, sin previa autorización ni justificación correspondiente.
Realizar por cuenta propia u ordenar al personal subalterno a realizar actividades fuera de sus atribuciones, o en horarios no hábiles, incluyendo las políticas; retardar u obstaculizar sus tareas o las de terceros, con el fin de obtener beneficio personal o de grupo; aceptar actividades que estén en conflicto con los principios y valores del Código y de las leyes en la materia.
Ser partícipe de conductas discriminatorias por la raza, sexo, edad, ideología, religión, preferencia sexual y posición económica; hacia compañeros, subalternos, superiores y público en general; ingerir bebidas alcohólicas en horario laboral, así como no respetar los espacios libres de humo de tabaco y presionar, amenazar o acosar a otros servidores públicos, compañeros, subalternos, superiores y público, transgrediendo su integridad física y moral.




