Morena, 15 años como la resistencia de Latinoamérica: Gladyz Butanda
MORELIA, Mich., 15 de febrero de 2026.- Pese a que desde 2024 Morena y sus aliados de la 4T mantienen el control del Poder Legislativo local y ejerce un presupuesto anual superior a los mil millones de pesos, el proyecto para instalar un elevador en el edificio principal del Congreso de Michoacán acumula más de 11 años sin concretarse.
La propuesta fue planteada desde la 73 Legislatura como una medida necesaria para garantizar accesibilidad a personas con discapacidad y adultos mayores en un inmueble histórico, lo que implicó trámites ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Durante la 74 Legislatura el proyecto no avanzó; en la 75 se aceleraron permisos y se dejó una estimación presupuestal cercana a los 900 mil pesos, pero tampoco se ejecutó antes de concluir el periodo en septiembre de 2024.
En la actual 76 Legislatura, primero bajo la presidencia de Juan Antonio Magaña de la Mora, del Partido Verde, y posteriormente con Giulianna Bugarini Torres, de Morena, el elevador continúa sin materializarse.
En entrevista, la diputada Teresita Herrera Maldonado recordó que al inicio del actual periodo existía expectativa por atender el tema.
"Cuando entramos había como mucha indignación del elevador tan famoso que se iba a construir, de mejorar incluso las instalaciones en general del Congreso”, señaló.
Reconoció que con el paso de los meses la prioridad se diluyó. “Sí veo como que entramos con mucha expectativa y como que con el día a día y tantas situaciones que hay en el Congreso se va dejando”, expresó.
La legisladora consideró que el reciente incremento presupuestal debería traducirse en decisiones concretas.
"Ahorita con el incremento que hubo en el presupuesto, pues yo espero que sí se tome ya esa determinación y se apliqeu en mejorar en general las instalaciones”, afirmó.
Además del elevador, mencionó la necesidad de “dignificar algo tan básico como son los sanitarios, como es la construcción del elevador y dignificar también la sala”.
En un estado donde más del 17 por ciento de la población es adulta mayor y donde miles de personas enfrentan dificultades para subir o bajar escaleras, el edificio legislativo continúa sin garantizar condiciones mínimas de accesibilidad.
A más de once años de haberse anunciado, el elevador del Congreso permanece como símbolo de una promesa que ha sobrevivido a distintas legislaturas y mayorías políticas, pero no ha logrado convertirse en obra.




