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MORELIA, Mich., 9 de junio de 2026.- El Congreso de Michoacán votará este miércoles una reforma que busca prohibir de manera expresa que autoridades estatales o municipales recurran al envenenamiento de animales bajo argumentos de salubridad, control poblacional, festividades, usos o costumbres, una práctica que ha generado controversia en distintos municipios del estado.
El dictamen, elaborado por la Comisión de Desarrollo Sustentable y Medio Ambiente, deriva de una iniciativa presentada por el diputado Juan Antonio Magaña de la Mora y plantea modificar el artículo 56 de la Ley de Derechos, el Bienestar y Protección de los Animales del Estado de Michoacán.
La propuesta surge tras casos registrados en municipios como Paracho y en la comuinidad de Janitzio, en Pátzcuaro, donde el envenenamiento de animales provocó indignación social y abrió el debate sobre los métodos utilizados para el control de fauna en espacios públicos.
De acuerdo con la exposición de motivos, el envenenamiento constituye una de las formas más graves de crueldad animal, al provocar sufrimiento prolongado e innecesario, además de representar riesgos para la salud pública y el medio ambiente.
La reforma establece que quedará estrictamente prohibido sacrificar animales mediante sustancias tóxicas, venenos o cualquier agente químico que les provoque agonía y sufrimiento.
La prohibición aplicará cualquiera que sea la finalidad perseguida, incluyendo control poblacional, razones de salubridad, festividades, usos y costumbres, supuestos que históricamente han sido utilizados para justificar este tipo de acciones.
Uno de los aspectos centrales del dictamen es que dirige la prohibición de manera específica a las autoridades.
El texto establece que autoridades estatales y municipales, servidores públicos o terceros que actúen por cuenta de éstos deberán abstenerse de ordenar, ejecutar, permitir o tolerar el sacrificio de animales mediante los métodos prohibidos.
La iniciativa sostiene que permitir o tolerar estas prácticas desde las instituciones públicas envía un mensaje contrario a los principios de respeto y protección de la vida contenidos en la propia legislación estatal.
Además, advierte que las sustancias utilizadas en estos procedimientos pueden afectar a otros animales, incluida fauna silvestre, así como a personas que entren en contacto con los agentes tóxicos, particularmente menores de edad.
Otro de los argumentos expuestos en el dictamen es el impacto ambiental derivado de la contaminación de suelos y cuerpos de agua por el uso de sustancias químicas empleadas para eliminar animales.
Los promoventes consideran que el problema refleja la.ausencia de políticas públicas integrales para el manejo de fauna y bienestar animal en distintos municipios de Michoacán.
Por ello, la reforma impulsa alternativas consideradas éticas y humanitarias, como campañas de esterilización, programas de adopción responsable y estrategias integrales de bienestar animal desarrolladas en coordinación con autoridades y organizaciones de la sociedad civil.
El dictamen también establece que cualquier sacrificio animal deberá realizarse de manera humanitaria y conforme a los métodos y sustancias autorizados en las Normas Oficiales Mexicanas aplicables.
Aunque la reforma fortalece la prohibición legal, no incorpora nuevas sanciones específicas para autoridades o particulares que incumplan la disposición, por lo que las responsabilidades continuarían sujetas a las normas vigentes en materia de bienestar animal, responsabilidades administrativas y demás disposiciones aplicables.
De recibir el aval del Pleno, la modificación entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Periódico Oficial del Estado.
La discusión se desarrollará en un contexto de creciente presión de organizaciones protectoras de animales y colectivos ciudadanos que han exigido durante los últimos años poner fin a prácticas de exterminio mediante venenos y sustrituirlas por políticas de control poblacional basadas en criterios de bienestar animal, salud pública y protección ambiental.




